Tras la condena del Tribunal europeo y el Premio Ciudadano Europeo 2013 que el PE dio a la PAH, Estrasburgo pide ahora la dación en pago retroactivo, como nuestra ILP rechazada en el Congreso.
Hace unos meses el Tribunal Europeo condenaba las prácticas abusivas de los bancos españoles, que no protegían a los consumidores. Supuso una bofetada al Gobierno que se vio obligado a reaccionar, por lo que elaboró la nueva ley, ineficaz e insignificante. La semana pasada se le otorgaba a la PAH el Premio Ciudadano Europeo 2013 por su contribución a los Derechos Humanos. La PAH siempre ha mantenido que no busca premios ni condecoraciones, pero el gesto supone un duro revés al PP y sus políticas antisociales. De hecho el premio causó un revuelo en las filas de Rajoy, que nos volvió a acusar de violentos con la desgraciada frase de Iturgaiz «Hoy es Ada Colau, mañana se lo darán a Otegui» o las duras palabras de la lideresa madrileña Aguirre, pionera en privatizaciones y vulneración de derechos humanos, quien dice que «despreciamos al Estado de derecho y a la democracia». Pronto se les olvida que hemos presentado una ILP avalada con más de un millón y medio de firmas que se pasaron por el arco del triunfo al llegar al Congreso. Eso sí es democracia, y desde abajo.
El dictamen de Estrasburgo (pendiente de aprobación) recomienda ahora la dación en pago siempre que ambas partes estén de acuerdo y condena la deuda perpetua que las familias desahuciadas contraen al ser expulsados de su vivienda. Es otro revés para el gobierno que pisotea los derechos humanos y la democracia mientras nos acusa a nosotros de ejercer la violencia y no respetar la Constitución. Está por ver si la Unión Europea, cuestionada por imponer los recortes sociales más duros a nuestro Estado de medio-Bienestar, sirve de algo y logra frenar los excesos autoritarios e inhumanos del gobierno más reaccionario e insensible de nuestra historia reciente.