
Social | Desahucios | Según los últimos datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), a lo largo del año pasado se produjeron 48.410 ejecuciones hipotecarias (cuando, después del impago de cuotas entre tres y seis meses se inicia el proceso con el que reclama el pago) y otros 63.037 lanzamientos (la expulsión forzosa de los ocupantes de un inmueble ).
Continúa el drama de la pérdida de la vivienda, ya sea de propiedad o de alquiler, para los sectores sociales más desfavorecidos. A pesar de la acción de la PAH y de la creciente oposición social contra quienes impiden el ejercicio del derecho constitucional a una vivienda digna, sean estos los gobiernos o los propietarios (banqueros y fondos buitres en su mayor parte), más de 111.000 familias se vieron en 2016 expulsadas de sus casas, puesto que se produjeron 48.400 ejecuciones y 63.000 lanzamientos. La mitad de los lanzamientos, un 54%, fue consecuencia de impagos de alquileres; otros 42% se produjo tras una ejecución hipotecaria, y el resto, por otras causas.
Aunque respecto al 2016 haya habido una pequeña reducción, el drama de los desahucios continúa, en medio de un contexto de aparente recuperación económica. Según los últimos datos del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), a lo largo del año pasado se produjeron 48.410 ejecuciones hipotecarias (cuando, después del impago de cuotas entre tres y seis meses se inicia el proceso con el que reclama el pago) y otros 63.037 lanzamientos (la expulsión forzosa de los ocupantes de un inmueble ).