Autor: Sindicato Inquilinas e Vivenda

Las pensiones en peligro (Ignacio escolar )

1. Por primera vez en lo que llevamos de crisis –y van casi cinco  años ya– el Gobierno va a tener que emplear el fondo de reserva de las pensiones.

2. El paro ha crecido tanto que ya solo hay 2,05 trabajadores por cada pensionista, una proporción muy difícil de aguantar.

3. En el plan bianual que el Gobierno ha presentado en Bruselas está presupuestada una bajada de un punto en las cotizaciones sociales para el año que viene y de otro punto más para el siguiente: en total, esas rebajas supondrán 3.521 millones de euros menos en el fondo con el que pagamos las pensiones.

4. Además, la subida en la inflación que está provocando el alza en la gasolina y medidas como la subida del IVA o el copago farmacéutico va a suponer un gasto extra de hasta 4.000 millones de euros más solo este año, si el Gobierno decide mantener el poder adquisitivo de las pensiones.

5. Es evidente que las cuentas no van a cuadrar. Se podría compensar la rebaja de las cotizaciones con otros impuestos, pero tal cosa no va a pasar. Ni el Gobierno parece estar por la labor de ni las condiciones del inminente rescate a España lo van a permitir.

6. En cuestión de semanas, el Gobierno va a tener que anunciar recortes en las pensiones y hay tres fórmulas: adelantar la entrada en vigor de la jubilación a los 67 años, rebajar las pensiones o congelarlas para que no crezcan con el IPC. Con seguridad, veremos alguno de estos recortes, si es que no llega una combinación de los tres.

7. La única duda ya es cuándo nos lo va a contar el Gobierno. ¿Esta misma semana, como es probable que pida Angela Merkel y el BCE a cambio del rescate a España? ¿O después de las elecciones en Galicia, como le gustaría al PP?

El Olor del miedo Un gran articulo de Carlos Carnicero

Aterriza septiembre y el olor a miedo lo invade todo. Es espeso, dulzón, insoportable: paraliza.

Los inmigrantes sin papeles se esconden para no caer enfermos. Los parados de larga duración hacen cuentas para caer en la subvención. Los que todavía tienen empleo sudan para conservarlo. Las madres llenan de miedo las fiambreras de sus hijos.
Los únicos que no tienen miedo son los bancos rescatados: para ellos hay botes de salvavidas. El nuevo IVA es una guadaña para los pequeños comerciantes. La economía sumergida se prepara para vivir en el miedo. Los ciudadanos observan la política como una amenaza. Los médicos, obligados por el juramento hipocrático, tienen miedo de atender a los inmigrantes sin papeles.

Vivir con miedo es morir un poco cada día. El miedo secuestra la dignidad y lanza a unos ciudadanos contra otros para sobrevivir. La criminalización es la tecnología del poder para esquivar sus responsabilidades. El miedo es el camino. Nosotros, los ciudadanos, no somos culpables, pero pagamos con nuestro miedo.

Solo hay que tener miedo al miedo mismo”. Lo dijo Roosevelt en medio de la Gran Depresión. Ahora no hay ningún profeta de los posibles. La política ha sido sustituida por las declaraciones vacuas. El pánico es no ver a nadie en el puente de mando.

Agosto ha sido un bálsamo artificial que lo envolvió todo.  Septiembre nos amenaza. Un final de año de más recortes y angustias.

 

La movilización pacifica nos hará sentirnos acompañados porque la soledad es el caldo de cultivo del miedo. Hay soluciones, pero quienes tienen secuestrado el poder no tienen coraje para adoptarlas. Lo más fácil es apretar la soga sobre los que menos tienen.

Una sociedad movilizada es una sociedad fuerte. Una sociedad dormida está desarmada. Septiembre es el punto de partida. Si no ponemos freno a este disparate, las generaciones que vienen vivirán con más miedo. No se puede suplicar lo que son derechos. Los derechos se exigen y se toman. Y si no el miedo nos matará a todos por dentro. Este olor a miedo es ya insoportable.

Otros modelos de acceso a la vivienda:entre el alquiler y la propiedad

La crisis económica ha descubierto las debilidades de una sociedad como la española obsesionada por la propiedad de la vivienda. Tal vez sea hora de aprender la lección y apostar por otras opciones.

Por ejemplo, el modelo escandinavo de alquiler, conocido como ‘andel’, con las cooperativas de régimen de cesión de uso. Se trata de un procedimiento que queda a medio camino entre la propiedad y el arrendamiento.

Ni vendidas ni alquiladas

Utilizado en países como Dinamarca, Noruega y Suecia, consiste en un modelo cooperativo según el cual la propiedad de las viviendas reside en manos de una cooperativa y en el que los socios disfrutan de un derecho de uso indefinido con un alquiler de precio reducido.

En este modelo las viviendas no pueden ser ni vendidas ni alquiladas, tan sólo se puede transmitir el derecho a uso. Una de sus ventajas es que se paga un derecho de uso cuyo importe es muy inferior a un alquiler o a una hipoteca.

Además, en las cooperativas de régimen de cesión de uso se dispone de un fondo monetario que puede ser utilizado para reformas de las viviendas o del edificio. Los edificios suelen tener espacios comunes para todos los miembros.

Una apuesta del Gobierno vasco

Ya hay algún ejemplo en España, pero la mayor apuesta viene del Gobierno vasco que acaba de incorporar a su anteproyecto de ley de vivienda la figura de las cooperativas de régimen de cesión de uso, con el fin de promover este modelo, a medio camino entre la propiedad y el arrendamiento.

La inclusión de esta figura en la nueva ley que prepara el Ejecutivo forma parte de las aportaciones presentadas al mismo por el Consejo Económico y Social (CES) y las cooperativas del sector.

El anteproyecto de ley ha entrado en su última fase de tramitación interna antes de ser aprobado por el Consejo de Gobierno y de ser enviado al Parlamento vasco para su aprobación definitiva como Ley de Vivienda.

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La PAH contra el desahucio express

Por si a alguien le quedaba alguna duda de para quien gobierna este Gobierno, el ejecutivo no ha querido desaprovechar este mes de agosto para aprobar un decretazo que de una vez termine con los pocos derechos que aun tenían los inquilinos en el estado español.

La reforma anunciada para ser aprobada en el Consejo de Ministros de hoy viernes 24 de agosto, prevee, entre otros: reducir los años del contrato de alquiler de 5 a 3 años, agilizar aun más los desahucios por impago de alquiler, y beneficiar fiscalmente a los grandes especuladores inmobiliarios. Y todo ello sin aprobar ninguna medida que ayude a las personas que contra su voluntad sufren el desempleo y los recortes, y que en consecuencia no pueden pagar la hipoteca o el alquiler.

La PAH desde su fundación en 2009 ha explicado que nos centramos en la denuncia de las ejecuciones hipotecarias por ser una de las caras más dramáticas de la crisis habitacional que afecta a millones de personas, pero que eramos muy conscientes de que ejecuciones y desalojos hipotecarios eran la punta del iceberg de un problema más amplio: la mercantilización de la vivienda y la vulneración sistemática del derecho a una vivienda digna en el estado español. Alquiler y compra son dos caras de una misma moneda: si muchas personas se hipotecaron en este país fue precisamente porque desde hace años los sucesivos gobiernos del PSOE y el PP han ido mermando los derechos de los inquilinos, haciendo que el alquiler no fuera una alternativa real para quienes legítimamente querían acceder a un hogar asequible y estable. Alquilar era oficialmente “tirar el dinero”, fiscalmente sólo desgravaba la compra y los inquilinos año tras año tenían menos derechos.

Y no sólo. La PAH también se da por aludida con esta nueva reforma en la medida en que la casi totalidad de las cientos de miles de personas que ya han sufrido o están sufriendo una ejecución hipotecaria pasan directamente al mercado del alquiler. Es decir, mientras no existan otras alternativas (como las cooperativas en régimen de cesión de uso, habituales en el norte de Europa y otros países), el destino inmediato de las personas afectadas por la hipoteca es el alquiler. Así, se da la paradoja que el Gobierno condena a las familias a sufrir la violencia de un desahucio varias veces en poco tiempo: primero por ejecución hipotecaria, después en el mercado privado del alquiler, y en todos los casos sin ofrecer ninguna alternativa de realojo en un parque de vivienda social asequible inexistente en España.

La excusa del Gobierno es muy mala: dice que pretende fomentar el alquiler. Pero la receta de sobreproteger a la parte fuerte del contrato no es nueva, llevan aplicándola muchos años, y su efecto ha sido sistemáticamente el contrario. Además, si lo que realmente preocupara al Gobierno fuera la inseguridad jurídica de algunos propietarios, lo que debería hacer es distinguir entre pequeños y grandes propietarios; entre quien deja de pagar por falta de capacidad económica y quien lo hace por mala fe; y, sobre todo, ofrecer soluciones de realojo y garantizar un parque de alquiler social asequible donde ubicar a las familias que lo necesiten.

La nueva reforma del alquiler no sólo vulnera todos los compromisos del Estado español en materia de derechos humanos. Además, profundiza en una política de vivienda que ya se ha demostrado un fracaso. Precarizar el alquiler, agilizar los desahucios, promover la compra a través del sobreendeudamiento e incentivar la especulación inmobiliaria nos ha llevado a ser campeones europeos en desahucios, ejecuciones hipotecarias, viviendas vacías, precios elevadísimos y corrupción, entre otros. La nueva reforma beneficia a los grandes propietarios, en especial a la banca, y busca atraer la inversión de grandes capitales extranjeros. En concreto, prepara el terreno para dar salida al “banco malo” que el Gobierno está a punto de aprobar: con el “banco malo” el estado comprará a precios inflados de burbuja los activos inmobiliarios que la banca no logra colocar. A continuación, los ofrecerá a inversores extranjeros, especialmente chinos y rusos, con grandes ventajas fiscales aprobadas en el decreto de hoy; por ejemplo, tributando al 0% en el impuesto de sociedades. Una vez más, el Gobierno socializa las pérdidas y privatiza los beneficios con un resctae multimillonario encubierto. La banca gana, la población pierde.

Pero hay un dato que el Gobierno parece no haber incluido en sus cálculos. La población ya no puede más. Cientos de miles de personas están firmando la ILP por la dación en pago retroactiva, la paralización de los desahucios y la reconversión de la vivienda vacía en manos de la banca en alquiler social asequible, y no vamos a tolerar que se desprecie la voluntad popular. Millones de viviendas vacías esperan a cumplir su función social. Sobran viviendas y sólo falta voluntad política para hacer efectivo el derecho a la vivienda. Si el Gobierno no lo hace, lo haremos nostras.

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Desahucio en 10 días si no pagas el alquiler

Si no pagas el alquiler: desahucio en 10 días. Cuando el dueño quiera: a la calle avisando con 30 días  

Diario El Aguijón; 24 de agosto 2012

Los inquilinos que se retrasen en el pago de la renta de alquiler podrán ser desahuciados en un plazo de diez días si no presentan alegaciones ante el juez, según el anteproyecto de Ley de Medidas para la Flexibilización y Fomento del Mercado de Alquiler, que se aprobará este viernes en elConsejo de Ministros.

En un encuentro con la prensa, la ministra de Fomento, Ana Pastor, ha explicado que, con la normativa en vigor, el arrendador se ve obligado a acudir a la vía jurisdiccional y obtener una sentencia declarativa para que el impago de la renta pudiese dar lugar a undesahucio. «Además, el inquilino tenía la posibilidad de pagar en el último momento y evitar la ejecución», ha señalado.

Con la nueva ley, se establece un plazo de diez días desde que el arrendador acude al juzgado a poner la denuncia para que el arrendatario pague su deuda, “y, si no lo hace, el juez puede dictar la resolución del contrato de forma inmediata, sin más trámites”. Asimismo, la finalización del proceso será mediante auto del juez, en lugar del decreto del Secretario Judicial que se empleaba hasta ahora.

Según Pastor, “lo que se quiere es reducir el procedimiento tedioso que se tenía que llevar a cabo hasta ahora para dictar una resolución, pues lo que está claro es que el que no paga, no va a pagar aunque se le dé más plazo”.

El secretario de Estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Rafael Catalá, ha asegurado que, “aunque pueda parecer que esta medida sea una ventaja para el arrendador, lo cierto es que se quiere evitar la picaresca en los contratos de alquiler“.

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