. INTRODUCCIÓN El capitalismo de plataforma está ocasionando profundas transformaciones en la sociedad urbana al acelerar nuevas dinámicas sociales y culturales en la era digital (Srnicek, 2020). Nos encontramos ante un amplio cambio social y urba-no propiciado por nuevos patrones de consumo y una globalización asimétrica de la cultura digital, donde los GAFAM (Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft), NATU (Netflix, Airbnb, Tesla, Uber), los BATX (Baidu, Alibaba, Tencent, Xiaomi) y empresas de plataformas como Deliveroo, Rappi o Glovo se están convirtiendo en algunos de los principales actores en la reconfiguración de este nuevo escenario urbano tecno-social (McNeill, 2021; Hodson y McMeekin, 2021). Estas grandes empresas tecnológicas y de plataformas son cada vez más poderosas
Los caseros y los inversores ahora pueden obtener un mayor rendimiento de sus propiedades si se las alquilan temporalmente a turistas o a otra población flotante, en lugar de alquilárselas a la población permanente (a quienes habitan la ciudad). Si bien Airbnb es el caso más sonado, durante los últimos años numerosos autores han introducido nuevos conceptos para señalar cómo esta lógica se extiende sobre el conjunto de la ciudad. Shaw (2020) ha introducido el término «plataformas inmobilia-rias» para describir cómo las recientes innovaciones en tecnología digital están transformando abruptamente los mercados inmobiliarios urbanos.
Es la cara oculta de la plataformización del tejido urbano, que destaca por la aparición de nuevas formas de precariedad laboral (Hill, 2015; Ravenelle, 2020; Frenken et. al., 2020; Koutsimpogiorgos et al., 2020), con bajos salarios y menor protección en los sectores más bajos (Cañada e Izcara, 2021), así como la expan-sión de lo que denominamos «gig workers». También conocidos como trabaja-dores a la carta, crowdworkers o microworkers, estas economías de subsistencia, se distinguen por la la hiperflexibilidad y la virtualidad (Shipside, 2002) y una alta incertidumbre biográfica, caracterizadas también por el hecho de que los empleadores sortean -en muchas ocasiones bajo prácticas ilegales- la responsa-bilidad de contratación directa, el propio estatuto de los trabajadores o la reciente ley Rider. La relación entre empleador y empleado es temporal o muy limitada en el tiempo debido a esa relación virtual de trabajo, basada aparentemente en criterios cientificistas, propios de un nuevo taylorismo digital y a un algoritmo omnipresente y omnipotente. Nos referimos a microempleos desempeñados por trabajadores digitales y analógicos a la carta, que dependen de estas economías y proceden en su mayoría del Sur Global; jóvenes y mujeres que trabajan en el espacio físico y dan vida a los servicios de estas economías tecnológicas y de plataforma.
Cualquiera que por miedo se convierte en parte de una población muy vulnerable que trabaja por cualquier salario.
Extracto Leer en revistas.uned.es/index.php/empiria/article/view/38176/27945
El capitalismo de plataforma está ocasionando profundas transformaciones en la sociedad urbana….
……Estas grandes empresas tecnológicas y de plataformas son cada vez más poderosas y el contexto de pandemia vivida entre 2020 y 2022 han extendido su consumo y dominio sobre ciertas esferas laborales y sociales, tanto en términos de usos como de estilos de vida o nuevas formas emergentes de trabajo.
…El capitalismo de plataforma se desarrolla en un momento sociohistórico concreto que algunos autores han denominado como capitalismo rentista
La forma dominante por tanto ya no es la mercancía, sino
el activo (la vivienda P .ej ) , que ahora sustituye a la mercancía «como base principal del capitalismo contemporáneo» (Birch & Muniesa, 2020, p. 2). El objetivo es extraer una renta de la propiedad y el control de un activo, siendo el actor que recibe el pago – «por el mero hecho de controlar algo valioso»
Tomemos el caso de la plataformización del entorno construido. Airbnb se ha convertido en el caso más sonado al respecto. Los caseros y los inversores ahora pueden obtener un mayor rendimiento de sus propiedades si se las alquilan temporalmente a turistas o a otra población flotante, en lugar de alquilárselas a la población permanente (a quienes habitan la ciudad).
…. la cara oculta de la plataformización del tejido urbano, que destaca por la aparición de nuevas formas de precariedad laboral :bajos salarios y menor protección
Los conocidos como trabajadores a la carta, crowdworkers o microworkers, estas economías de subsistencia, se distinguen por la la hiperflexibilidad y la virtualidad (Shipside, 2002) y una alta incertidumbre biográfica, caracterizadas también por el hecho de que los empleadores sortean -en muchas ocasiones bajo prácticas ilegales- la responsabilidad de contratación directa, el propio estatuto de los trabajadores o la reciente ley Rider. La relación entre empleador y empleado es temporal o muy limitada en el tiempo debido a esa relación virtual de trabajo, basada aparentemente en criterios cientificistas, propios de un nuevo taylorismo digital y a un algoritmo omnipresente y omnipotente.
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Leer en revistas.uned.es/index.php/empiria/article/view/38176/27945



