Etiqueta: alternativas

Viena, la utopía práctica de la vivienda accesible para la mayoría (Marc Bassets)

Es relativamente sencillo acceder a un apartamento de propiedad pública en Viena. Entre el 75% y el 80% de los vieneses cumple los requisitos para optar avivir pagando, para siempre, un alquiler moderado y no tener ni que plantearse ser propietarios.
Es sencillo y es barato. Durante tres días visitando este mes de octubre bloques de vivienda social por la capital austriaca, una vecina contó a este periódico que pagaba 370 euros al mes por 70 metros cuadrados en el Karl Marx-Hof, complejo de edificios de los años treinta. Otra, en el otro extremo, desembolsaba 1.200
euros mensuales por 100 metros cuadrados y dos terrazas en Alterlaa, un complejo de los años setenta con piscina y sauna.
“Por nada en el mundo me marcharía”, dijeron casi todos los vecinos entrevistados en los edificios municipales y las cooperativas que han convertido
Viena en la ciudad a la que buena parte del mundo acude a buscar soluciones para la crisis del alquiler. Un jubilado afirmó: “Yo de aquí no me voy. Mi próxima residencia tendrá dos metros de largo y medio de ancho. ¿Lo entiende?”
Viena tiene 1,9 millones de habitantes y una tradición de políticas públicas que se remonta a la Viena Roja, tras la Primera Guerra Mundial y la caída de los
Habsburgo. Hoy en Austria la extrema derecha es el primer partido en el Parlamento, pero la capital sigue siendo un bastión de los socialdemócratas, que,
con la excepción de los años de dictadura y nacionalsocialismo, ha gobernado siempre, con políticas progresistas e igualitarias y también una efectiva red clientelar.
Un 76% de los pisos en la vieja ciudad imperial son de alquiler. Unos 220.000 pertenecen al Ayuntamiento y unos 200.000 a cooperativas que ofrecen también
pisos de precio asequible y cuentan con apoyo público. El resultado es una oferta de alquileres baratos, cuya existencia acaba presionando a la baja los alquileres
del mercado privado. Christian Schantl es responsable de relaciones internacionales de Wiener
Wohnen, la mayor empresa pública de vivienda en Europa. Viena se ha convertido en un modelo y él es el encargado de explicarlo y defenderlo ante
potenciales ataques que podrían venir, por ejemplo, desde Bruselas, por distorsionar el libre mercado. En Viena, explica Schantl, el metro cuadrad apartamentos públicos cuesta en torno a 8,5 euros con gastos incluidos; en la privada son 15 euros. Para hacerse una idea, según el portal Idealista, en
ciudades como Barcelona o Madrid el precio del metro cuadrado ronda los 20 euros

Schantl cita al periodista una mañana de octubre en el Sonnwendviertel, un barrio nuevo con edificios todavía relucientes, carriles bici, hoteles-boutique, una tienda de bicicletas, supermercados, un tranvía y calles peatonales cerca de la Estación Central. Se construyó entre 2004 y 2022 en unos terrenos de la empresa pública de ferrocarriles. Está en el centro de la ciudad, pero parecen las afueras. Aquí las horas pasan lentas, sin estrés.

En la pradera que hace de avenida central, Schantl enumera las condiciones para alquilar una vivienda social en Viena. Primera condición: ser ciudadano europeo. Segunda: llevar al menos dos años en la ciudad. Tercera: no sobrepasar un umbral de ingresos. Toda persona que ingrese al mes hasta 3.506 euros tiene derecho a un apartamento público. Para una pareja son 5.225 euros mensuales; para tres personas, 5.918; para cuatro, 6.599. Esto significa que la mayoría de los residentes puede optar a estos pisos de alquiler reducido, y que estos se encuentran por todos los barrios y cubren todas las clases sociales.

Significa que ocupan un lugar central en el entramado urbano y en el tejido social. “No es solo para los muy pobres, sino para la clase media”, explica. En Viena,además, quien accede a una vivienda social puede quedarse en ella el resto de su vida e incluso pasarla a sus hijos. Pongamos el caso de un joven con ingresos bajos que recibe un apartamento a precio asequible. Después, prospera en la vida. Se hace rico. Pues seguirá pagando el mismo alquiler barato y no se le podrá obligar a marcharse. Es una de las quejas que plantea, durante una entrevista en el Ayuntamiento de Viena, Peter Sittler, responsable de política de vivienda en el ÖVP, el partido de la oposición conservadora al Gobierno del socialdemócrata SPÖ. En su opinión, el umbral para acceder a la vivienda social es demasiado alto. “Debería ser solo para personas necesitadas”, afirma. No se trataría de echar a los que ya están, sino de subirles el alquiler. Hoy no es así.

Podría argumentarse que lo que hace Viena es subvencionar a los ricos, una redistribución hacia arriba, porque las personas con menos ingresos deben dedicar al alquiler un porcentaje mayor de su renta que las personas con más ingresos. La réplica a esa crítica es que así se ha mantenido una clase media que no vive, como en otros países occidentales, con el agua al cuello al tener que dedicar buena parte de su salario al alquiler o la hipoteca. Otra respuesta la da Christian Schantl, de Wiener Wohnen: “Queremos una sociedad mezclada.

Es la manera de evitar situaciones de gueto”, dice. La vicealcaldesa Kathrin Gaál señala que una de las claves del éxito es disponer de suelo público para la construcción, tres millones de metros cuadrados de reservas en el caso de Viena. “Esto”, dice, “proporciona a los vieneses la certeza de que la vivienda seguirá siendo asequible”.

Pero el modelo vienés no surge de la nada, por lo que “no es posible copiarlo idénticamente”, según Gaál. “El sistema se basa en una tradición de 100 años”.

Hace un siglo, el Imperio Austrohúngaro se acaba de derrumbar. Viena ha pasado de ser la capital de un vasto territorio que abarcaba lenguas, nacionalidades y religiones diversas a convertirse en la capital de una pequeña república. La clase obrera vive en chabolas o casas insalubres. Son tiempos de revoluciones. Cuando los socialdemócratas llegan al poder, ponen en marcha un programa masivo de construcción. “Los socialdemócratas decidieron hacer de Viena un ejemplo de lo que ellos llamaban socialismo municipal”, explica por teléfono la historiadora de Harvard Eve Blau, autora de The Architecture of Red Vienna, 1919-1934. “Era un proyecto para cambiar la sociedad cambiando la ciudad”. Paseando por Viena, el viajero no se cansa de descubrir complejos de esta época, todos con un estilo difícil de definir. Algunas parecen casas típicas austriacas, pero de dimensiones gigantes; otras tienen algo de la arquitectura fascista o estalinista. “Tiene un aspecto conservador”, describe la historiadora Blau. “Pero, para mí, la política no está en la forma, sino en el plano”. Es política la ubicación del edificio: no en el extrarradio, sino integrada en la ciudad. Y lo es su organización, con jardines públicos y servicios. Esto es lo revolucionario y en este sentido la Viena roja y la actual son una refutación del modelo urbanístico de los grandes bloques de edificios en las afueras de las ciudades. No es extraño que, durante la visita a Viena, varias personas se refiriesen a las banlieues francesas y sus problemas de discriminación y violencia. La idea era: “Esto no es París”.

El más conocido de estos complejos históricos vieneses es el que lleva el nombre de Karl Marx, construido entre 1927 y 1930 por el arquitecto Karl Ehn con una fachada de más de un kilómetro y jardines interiores y servicios que en su momento le daban un aire de auténtica ciudad dentro de la ciudad. Claudio Magris, en su obra maestra Danubio, escribía que el Karl Marx-Hof “nació de la voluntad de reformar, de la fe en el progreso, del intento de construir una sociedad diferente, abierta a nuevas clases y destinada a ser guiada por esta”.

“Hoy en día es fácil sonreír ante esta grisura de caserna”, añadía. “Pero los patios y parterres tienen su alegría melancólica, hablan de los juegos de niños que, antes de existir estas casas, vivían en cuchitriles o cuevas sin nombre, y del orgullo de familias que, en estas casas, por primera vez, tuvieron la posibilidad de vivir con dignidad, como personas”.

Ahí está Karin, una jubilada que pasea a su perrito y cuenta que entró en 1983. ¿Cómo logró el piso? “A través del Partido Socialdemócrata”. Hay inquilinos más recientes, como Faraz Saie Hoisseini, nacido en Teherán hace 32 años y con la nacionalidad austriaca, y residente en un piso de 57 metros cuadrados ubicado en el centro exacto de todo el complejo. Dice que paga 750 euros al mes, gastos incluidos. Él es físico de formación, pero también artista, y tiene un piano de cola en el salón. Reside aquí desde hace seis meses. No puede volver a Irán, donde vive su familia. Dice que, a pesar de todo, “la última esperanza de la civilización está en Europa”. La civilización, para él, es esta utopía práctica, la utopía de Karl Marx-Hof, Alterlaa, los nuevos barrios de la estación de tren, esa “voluntad de reformar y la fe en el progreso” de la que hablaba Magris, y que sigue en pie.

¿Por cuánto tiempo?

En uno de los países europeos donde la extrema derecha es más fuerte, no habría que dar nada por seguro, pero es llamativo el consenso que suscita la vivienda pública y accesible. Cuando EL PAÍS pregunta al conservador moderado Sittler si privatizarla es una opción, lo descarta, y menciona los problemas de Berlín con la subida de precios tras vender vivienda social. Explica que ni siquiera la extrema derecha del FPÖ lo pide, pues se postula como “el partido de la gente ‘pequeña”, y estas son las casas donde viven estas personas.

Que la utopía es más complicada de lo que parece se percibe en Alterlaa, el complejo monumental de los años setenta con bloques de 28 pisos. En otras ciudades europeas sería un nido de conflictos sociales y marginación con infraestructuras degradadas; en Viena sigue siendo una ciudad-jardín pulcra y próspera. Pero también uniformemente blanca y envejecida.

“Desgraciadamente, tenemos una escuela en la que hay muchos extranjeros, muchos inmigrantes, aunque no viven en el barrio”, dice Wolfgang, el jubilado

que solo se marchará de aquí en un ataúd. Nos ha abierto la puerta de la iglesia, que ya raramente se llena, y su voz resuena: “La cristiandad muere lentamente”.

Hasta aquí llegan las ideas que avanzan por toda Austria y Europa, y algunos ven en estas ideas un peligro para el ideal socialdemócrata de las casas para todos. “Viena tiene una herencia cultural, y esta es su herencia social”, dice el veterano periodista Uwe Mauch, quien vive desde los 20 años en un complejo municipalconstruido en los años cincuenta en el norte de la ciudad. Pero añade una nota pesimismo “me asusta que podamos perderlo 

Publicado en @el pais y @pensamientoCritico.org

Novas medidas para enfrontar a COVID-19 en alugueres

O pasado 1 de abril, enmedio da crise sanitaria xerada pola COVID-19, publicouse un novo paquete de medidas aprobadas polo Goberno para facer fronte á situación, complementando a moratoria hipotecaria impulsada dúas semanas antes. Entre elas, atópanse medidas a ter en conta, aínda que claramente insuficientes, en materia de alugueres, hipotecas e outros créditos. 

As medidas para hipotecas, sobre as cales xa advertimos que eran limitadas e insuficientes, tratarémola próximamente, ampliando o resumo e os documentos útiles que publicamos fai dúas semanas (consultar aquí resumo e documentos útiles para pedila).

Respecto de as medidas para alugueres, a PAH reclama que se exonere ás afectadas e que non haxa nin un euro máis de diñeiro público que poida subvencionar alugueres especulativos de grandes propietarios. En cambio, hai que compensar ao pequeno propietario que ten unha vivenda alugada a un prezo asequible para poder vivir e non pode chegar a un arranxo co seu inquilino.

Todo o mundo sabe que o problema da burbulla de prezos para inquilinas e inquilinos vén de antes da COVID-19. Demóstrano os 253.473 desahucios de aluguer de 2013 a 2019 en España, 65.410 en Catalunya e 16.149 en Barcelona. Á vez que freamos a curva de contaxio, fai falta protexer ás inquilinas dos impagos. E logo de gañar ao coronavirus haberá que doblegar a curva de desahucios: os acumulados e os que se fixarán si non se protexe agora ás inquilinas. Necesitamos un plan de choque social.

No entanto, aínda coas grandes limitacións das medidas que foron aprobadas, é importante facilitar información a quen este mes terán dificultades para pagar o aluguer.

Cales son as medidas para inquilinas que se aprobaron?

1) Suspensión excepcional dos desahucios de aluguer para fogares vulnerables sen alternativa: haberá que acreditar nos xulgados que a familia atópase nunha situación de vulnerabilidade sobrevenida por culpa da crise da COVID-19, lla poderá solicitar unha vez levántese o estado de alarma, xa que mentres dure os procedementos de desahucio e os prazos administrativos asociados están suspendidos. Tamén se poderán suspender os xuízos durante 6 meses ata o mes de outubro.

2) Prórroga dos alugueres que finalicen entre o 2 de abril e ata dous meses despois do fin do estado de alarma: por un máximo de 6 meses mantendo as mesmas condicións, e o arrendador deberá aceptar a solicitude, a non ser que haxa outro acordo máis beneficioso entre as partes.

3) Moratoria da débeda de aluguer en caso de grandes tenedores e empresas ou entidades públicas de vivenda: adiamento ou a condonación total ou parcial da mesma por acordo e senón haino, poderase solicitar ata o 2 de maio o adiamento temporal e extraordinario (moratoria). A Propiedade poderá elixir entre redución do 50% do aluguer durante o tempo que dure o estado de alarma e posteriores (máximo 4 meses) ou unha moratoria polo mesmo tempo deste que se pagará fraccionado sen intereses durante polo menos 3 anos sempre dentro da vixencia do contrato.

4) Modificación das condicións contractuales no caso de pequenos propietarios: adiamento ou a condonación total ou parcial dos alugueres con carácter voluntario-acordo; e si non se alcanza, poderase pedir ata o 2 de maio o adiamento temporal e extraordinario no pago da renda, ao cal a Propiedade debe responder en 7 días laborables as condicións que acepta ou posibles alternativas. 

5) Avales estatais para pagar os alugueres e axudas públicas para devolver os microcréditos: os primeiros solicítanse ás entidades bancarias cun prazo de devolución de ata seis anos, prorrogables e sen gastos e intereses para o solicitante, por un importe máximo de 6 mensualidades e para ambas situacións (3 e 4). As axudas son para devolver as axudas transitorias de financiamento (microcréditos) daqueles fogares que non se recuperaron, ata 900 ?/mes e ata o 100% da renda de aluguer. Pediranse ás comunidades autónomas e aínda non están activas. 

Entramos a miña familia e eu nestas medidas?

Para poder acollerse a calquera destas medidas, a unidade familiar debe estar e poder acreditar unha situación de vulnerabilidade económica definida pola lei (ver documento de resumo), cumprindo dous supostos: (a) situacións de impacto económico laboral por COVID-19 (desemprego, ERTE, redución de xornada por coidados en caso de ser empresario, outras circunstancias similares que supoñan unha perda substancial de ingresos), sempre que os ingresos da unidade familiar non superen o mes anterior á moratoria os 1.613,52?* (3 IPREM mensual, con ampliacións por supostos concretos); e (b) cota de aluguer suministros ? 35% ingresos netos da unidade familiar.

O que me aluga é un gran tenedor-propietario ou un pequeno propietario?

É un gran tenedor a persoa física ou xurídica que sexa titular de máis de dez inmuebles urbanos (vivendas, locais, solares, edificios en construción), excluíndo garajes e trasteiros, ou unha superficie construída de máis de 1.500 m². O resto son considerados pequenos tenedores por esta lei (aínda que unha empresa con menos de 10 inmuebles ou un particular con 9 vivendas, debería ser considerado como tal).

Que prazos temos para solicitalas?

Moitos alugueres páganse antes do 2-5 de abril, polo que aínda que o prazo para a solicitude de condonaciones ou moratorias é ata o 2 de maio, si ten urxencia presentar canto antes os escritos e documentación acreditativa. Non hai que preocuparse polos prazos de solicitude para a suspensión dos desahucios de aluguer, xa que aplican a partir de que se levante o estado de alarma, estando actualmente parados.

Cando poderei acceder aos documentos útiles para solicitalas?

Para facilitar o empoderamiento e defensa das persoas e poidan beneficiarse das medidas, resumiuse todo iso nun documento coa información básica (ver achego).

Neste momento, estamos traballando xa en documentos útiles para solicitar tales medidas, que próximamente colgaremos nas nosas webs, priorizando primeiro os máis urxentes.

A lei que hai que consultar para máis información é o Real Decreto-Lei 11/2020, de 31 de marzo. As medidas de alugueres están nos artigos do 1 ao 15, e as de hipotecas e outros créditos nos artigos do 16 ao 27.

¿Sabes por qué suben los precios de los alquileres?

Porque el parque de vivienda está controlado principalmente por grandes propietarios.

Nos dicen que el mercado está controlado por particulares. Personas que han trabajado muy duro para invertir sus ahorros en una vivienda “extra” que alquilan a otra familia, y que no se puede poner límites a esta actividad, porque han trabajado muy duro para conseguirlo…3. Aunque vemos que los fondos buitre y las SOCIMIs están comprando todas nuestras viviendas para especular, ellos insisten en que su cuota de mercado es mínima y el mercado está en manos de particulares

El 60% del mercado que estaría controlado por particulares, resulta que la mayor parte probablemente no sean particulares, sino familias con muchísimo patrimonio y muchísima riqueza, que tienen en propiedad edificios enteros en nuestras ciudades

Las viviendas están a su nombre y estos “particulares” no se han constituido como empresa, pero pueden tener 10, 20, 50 o 100 viviendas, pero jurídicamente se les trata como “particulares”O como estos 45 “particulares” de Baleares, a quienes les han forzado a introducir sus 859 viviendas de “particulares” en el mercado. Porque claro, los “particulares” se pueden permitir tener vivienda vacía sin alquilar, ¿verdad?

En España hay 3,4 millones de viviendas vacías según el último censo del INE. ¿3,4 millones de viviendas vacías propiedad de “particulares”? Claro que no. Son propiedad de empresas, especuladores, bancos, fondos buitre y grandes tenedores…

Pero es que ademas . La vivienda vacía está en manos de fondos de inversión, bancos y la SAREB, que controlan la oferta de manera estratégica para que los precios solo suban y se revaloricen sus activos, a costa de mantener miles de viviendas vacías

Antes de fomentar la construcción de nueva vivienda ,que es posible que se necesite hay que fomentar la Rehabiltacion ,recuperar vivienda vacía ..y estudiar muy bien cada situación no se debe iniciar un ciclo de construcción de vivienda nueva. Es decir, han creado una burbuja de alquileres 2014-2017, que ha impulsado una burbuja de compraventa e hipotecaria, y ahora quieren generar una burbuja de construcción de vivienda…

En cualquier caso, España continúa siendo uno de los países desarrollados con un menor porcentaje de la riqueza destinado a solucionar los problemas ligados a la habitabilidad (0,04% del PIB). En contraste, Reino Unido destina un 1,41%, Francia un 0,83% y Alemania un 0,59%, según datos de la OCDE.

Hilo creado por Javier Gil

Primeiro a casa

En 1992, a organización estadounidense Pathways to Housing preguntouse: mellorarían as persoas que viven en cálea si accedesen de forma inmediata a unha vivenda digna? Así naceu o Housing First, un novo xeito de facer coas persoas sen fogar que segue a máxima «primeiro a vivenda».

Os oito principios do Housing First:

  • 1 A vivenda é un dereito humano
  • 2 Respecto por todas acódelas usuarias
  • 3 Compromiso de traballar coa persoa ata que o necesite
  • 4 Vivenda individual e independente
  • 5 Separación de vivenda e tratamento
  • 5 Dereito a decidir da persoa
  • 6 Orientado cara á recuperación do usuario
  • 6 Redución de danos (para minimizar as consecuencias da vida na rúa)

O número de persoas que se ven obrigadas a durmir na rúa ou en albergues non deixa de aumentar, ata en países que están experimentando un forte crecemento económico, como Alemania.

Máis de 40.000 persoas viven en situación de sinhogarismo en España

Segundo cifras do Consello Xeral do Poder Xudicial (CGPJ), durante 2018 leváronse a cabo en España 100 Desafiuzamentos ao día por impago de aluguer. Ou sexa, cada hora catro familias quedáronse na rúa.

O último censo de vivenda do INE de 2011 recolle 3.443.365 vivendas baleiras. Delas, 13.504 son vivendas protexidas das Administracións Públicas.

-O orzamento total destinado a vivenda recortouse un 75% nos últimos 8 anos.

Cando nos preguntan si apostamos por aumentar as prazas do ALBERGUE dicimos NON ¡¡¡ Xa abonda .Apostemos por HOUSING FIRST. (Primero a Vivenda )¡¡¡..

Este modelo de atención a persoas sen fogar consiste en que o primeiro paso da intervención social sexa facilitar á persoa unha vivenda individual desde a cal reconstruír a súa vida co apoio dun equipo de profesionais sociais. En lugar de proporcionar o acompañamiento social en centros residenciales especializados e de ver o acceso á vivenda como o último paso dun longo proceso, Housing First parte da vivenda para centrarse na persoa; non a impón como moeda de cambio nin premio ao bo comportamento, senón que se centra na redución de danos, na inclusión comunitaria, na liberdade para tómaa de decisións, na orientación cara á recuperación e no compromiso activo sen coerción. Todo iso partindo da premisa da vivenda como un dereito humano.(Albert Sales )

Housing First demostrou ter éxito entre a poboación sen fogar máis crónica, o que fai moi tentador consideralo a solución a un problema que desborda a capacidade de reacción das administracións públicas.

A lección máis importante é a aplicación de políticas Housing First, non só é a prevención, senón a movilización dun gran parque de vivendas para fins sociais e unha aposta por coidar ás persoas máis vulnerables da sociedade. Xa a finais dos 80 comezaron a deseñar unha estratexia nacional na que se implicaron cidades e as Administracións tanto locais como Estatais

O sinhogarismo é un problema complexo e non hai solucións máxicas Sen dúbida un parte das persoas sen fogar proveñen de grupos sociais golpeados pola exclusión social ,persoas que xa veñen de desahucios A eles a solución non pode vir de políticas de asistenciales,senón de politicas de dereitos . Outras obedecen a situacións mais complexas de enf mentais de marginación etc .

Seguir no bucle que o PP desexa e promueve de máis prazas e Albergues é perpetuar a pobreza ,escondela e substituír dereitos por bonos sociais

PRIMEIRO A CASA

Modelos colaborativos en la provisión de Vivienda en Europa

El gasto social del Estado español destinado a las familias en materia de vivienda y la exclusión social, se sitúa en el 1,7%, dos puntos por debajo de la media europea. El 20% de la población de España está excluida del mercado inmobiliario, según los datos del observatorio de la vivienda del Consejo General del Notariado de 2005. Los precios de la vivienda son desorbitados con incrementos del 107% en siete años, en cambio los

salarios en ese mismo período sólo lo hicieron en un 34%, además, la tasa de paro en el tramo de edad de 18 a 35 años es del 13,2% y la tasa de pobreza se sitúa en el 18,5%, la constante bajada del gasto público en protección social ha supuesto la reducción del 24% del PIB en 1993, al 20% en el 2002”.

En este contexto, y ante la incapacidad del modelo de vivienda social español para dar respuesta a las demandas ciudadanas de los últimos años, parece necesario abogar por un cambio en los objetivos de la política de vivienda, apostando por soluciones innovadoras basadas en experiencias de éxito de países de nuestro entorno.

Podemos señalar que la crisis económica y financiera de los últimos años ha puesto de manifiesto el agotamiento del modelo predominante de acceso a la vivienda de nuestro país. Este, basado en la idea de producir vivienda libre en propiedad con objetivo de alcanzar la máxima rentabilidad, no ha permitido, de manera general, satisfacer las necesidades de la población más vulnerable, y ante situaciones de falta de acceso a crédito,

Esta misma dinámica, de ofertar vivienda en venta, ha sido la generalizada en el caso de la vivienda protegida, lo que ha hecho que en nuestro país no se cuente con un parque de vivienda social en alquiler, de titularidad pública, capaz de absorber las demandas surgidas en la citada situación de emergencia. Además de ser inoperante ,es mas que cuestionable que se gaste dinero publico en conseguir que unas pocas familias accedan a vivienda en propiedad .La VPO debe ser mayoritariamente destinada al Alquiler .

Esta vinculación a la idea de propiedad, que en muchos casos se entiende como de fuerte arraigo cultural en nuestro país, responde más a un modelo alentado por las políticas de vivienda que responde mas a intereses de las inmobiliarias y la Banca que al interés ciudadano . Así, las medidas de facilitación fiscal a la venta frente al alquiler han convertido a esta segunda vía de acceso a la vivienda en la única alternativa para quienes no cuentan con capacidad de adquisición Se sigue facilitando el acceso a prestamos y no a una vivienda

Hay que apostar por una politica de Alquler movilizando la Vivienda desocupada y tambien las iniciativas de provisión de vivienda social como las iniciativas de Holanda ,Berlin …

Fuente https://www.fundacionalternativas.org