Etiqueta: Aluguer

O novo índice de actualización de prezos

Imos empezar polo principio: que os alugueiros teñan que actualizarse anualmente só ten sentido para garantir os beneficios dos propietarios, mentres que cada ano gastamos máis no alugueiro blablá.

Que pasou nos últimos anos?

Dende que comezou a crise da inflación en 2021, grazas á organización das inquilinas, o goberno viuse obrigado a moverse. Aínda que non conxelaron os alugueiros, entre marzo de 2022 e decembro de 2023 limitáronse as actualizacións anuais ao 2%. Durante 2024, limitouse ao 3%. Tras a Lei de Vivenda, o goberno prometeu un novo índice que faría fronte á inflación: unha vez máis volveron rir na cara de todas as inquilinas.

A partir de 2025, como será?

O novo índice, o Índice de Referencia para a Actualización de Arrendamentos de Vivenda (IRAV), entrou en vigor o 1 de xaneiro de 2025 e só se aplicará aos contratos de arrendamento asinados despois da entrada en vigor da Lei de Vivenda, o 25 de maio de 2023. Por tanto, depende do momento no que asinases o contrato:

Se asinaches o contrato ANTES do 31 de marzo de 2015:

• Segundo o pactado.

• Se non se especifica, aplicarase o IPC xeral.

Se asinaches o contrato entre o 1 de abril de 2015 e o 5 de marzo de 2019:

• Segundo o pactado.

Se non se especifica, aplicarase o Índice de Garantía de Competitividade (IGC), que establece un máximo do 2%.

• Se o teu contrato non inclúe cláusula de actualización anual, non che poden subir o prezo!

• Se asinaches o contrato entre o 6 de marzo de 2019 e o 25 de maio de 2023:

• Segundo o pactado, sen superar o IPC.

• Se non se especifica, aplicarase o IGC.

• Se o teu contrato non inclúe cláusula de actualización anual, non che poden subir o prezo!

• Se asinaches o contrato DESPOIS do 26 de maio de 2023:

• Segundo o pactado, sen superar o IRAV (https://www.ine.es/dyngs/INEbase/es/operacion.htm?c=Estadistica_C&cid=1254736177110&menu=ultiDatos&idp=1254735976607).

• Se non se especifica, aplicarase o IGC.

• Se o teu contrato non inclúe cláusula de actualización anual, non che poden subir o prezo nin polo novo IRAV nin por ningún índice!

En resumo, a gran maioría das inquilinas volvemos quedar desprotexidas ante unha posible suba da inflación que nos afectará dobremente: no custo xeral da vida e na vivenda.

Que consecuencias ten o novo índice?

Este índice protexe moito menos que as medidas que tiñamos ata o de agora en períodos de inflación. Nos últimos anos, os alugueiros estiveron limitados ao 2% ou ao 3%, mentres que con este índice e cunha inflación do 10%, como a que tivemos, ¡os alugueiros poderían subir ata un 6%!

O goberno en xeral e o Ministerio de Vivenda en particular están a desprotexer a maioría de inquilinas, que nin sequera poderán adoptar este límite e sufrirán a inflación completa, xa que só se aplica aos contratos asinados despois de maio de 2023. Unha vez máis, fronte á gran crise da vivenda que vivimos, optan por medidas absurdas que seguen favorecendo os beneficios dos propietarios e o empobrecemento das inquilinas.

Lembremos que esta actualización só afecta á vixencia do contrato, porque cando este remata, a lei segue permitindo que te boten da casa sen dar explicacións… Por iso necesitamos contratos indefinidos sen actualización de prezos.

Que podo facer se o meu casero quere actualizar o prezo do alugueiro?

1. Revisa que di o teu contrato sobre as actualizacións da renda.

2. Consulta cales son os límites legais en función da data de sinatura do contrato.

3. Comproba se che notificaron correctamente a actualización e se o valor do índice aplicado é o correcto.

4. Afíliate ao Sindicato, acude á asemblea inquilina máis próxima e negocia para que non se aplique a suba.

Como se calcula o novo índice?

A fórmula para definir o IRAV é a seguinte: o valor mínimo entre a taxa de variación anual do Índice de Prezos de Consumo (IPC), a taxa de variación anual do IPC subxacente e as taxas de variación anual media axustada do IPC e do IPC subxacente, medidas como a diferenza entre as taxas de crecemento anual tanto do IPC como do IPC subxacente de cada mes e un parámetro de referencia que representa a inflación esperada a medio prazo, axustadas cun coeficiente moderador.

Se non o entendiches, non te preocupes; é normal porque parece que o fan a propósito para que non o comprendamos. Basicamente, a partir do 2%, súmase a metade da diferenza sobre o 2% inicial. A fórmula quedaría tal que así:

Viena, la utopía práctica de la vivienda accesible para la mayoría (Marc Bassets)

Es relativamente sencillo acceder a un apartamento de propiedad pública en Viena. Entre el 75% y el 80% de los vieneses cumple los requisitos para optar avivir pagando, para siempre, un alquiler moderado y no tener ni que plantearse ser propietarios.
Es sencillo y es barato. Durante tres días visitando este mes de octubre bloques de vivienda social por la capital austriaca, una vecina contó a este periódico que pagaba 370 euros al mes por 70 metros cuadrados en el Karl Marx-Hof, complejo de edificios de los años treinta. Otra, en el otro extremo, desembolsaba 1.200
euros mensuales por 100 metros cuadrados y dos terrazas en Alterlaa, un complejo de los años setenta con piscina y sauna.
“Por nada en el mundo me marcharía”, dijeron casi todos los vecinos entrevistados en los edificios municipales y las cooperativas que han convertido
Viena en la ciudad a la que buena parte del mundo acude a buscar soluciones para la crisis del alquiler. Un jubilado afirmó: “Yo de aquí no me voy. Mi próxima residencia tendrá dos metros de largo y medio de ancho. ¿Lo entiende?”
Viena tiene 1,9 millones de habitantes y una tradición de políticas públicas que se remonta a la Viena Roja, tras la Primera Guerra Mundial y la caída de los
Habsburgo. Hoy en Austria la extrema derecha es el primer partido en el Parlamento, pero la capital sigue siendo un bastión de los socialdemócratas, que,
con la excepción de los años de dictadura y nacionalsocialismo, ha gobernado siempre, con políticas progresistas e igualitarias y también una efectiva red clientelar.
Un 76% de los pisos en la vieja ciudad imperial son de alquiler. Unos 220.000 pertenecen al Ayuntamiento y unos 200.000 a cooperativas que ofrecen también
pisos de precio asequible y cuentan con apoyo público. El resultado es una oferta de alquileres baratos, cuya existencia acaba presionando a la baja los alquileres
del mercado privado. Christian Schantl es responsable de relaciones internacionales de Wiener
Wohnen, la mayor empresa pública de vivienda en Europa. Viena se ha convertido en un modelo y él es el encargado de explicarlo y defenderlo ante
potenciales ataques que podrían venir, por ejemplo, desde Bruselas, por distorsionar el libre mercado. En Viena, explica Schantl, el metro cuadrad apartamentos públicos cuesta en torno a 8,5 euros con gastos incluidos; en la privada son 15 euros. Para hacerse una idea, según el portal Idealista, en
ciudades como Barcelona o Madrid el precio del metro cuadrado ronda los 20 euros

Schantl cita al periodista una mañana de octubre en el Sonnwendviertel, un barrio nuevo con edificios todavía relucientes, carriles bici, hoteles-boutique, una tienda de bicicletas, supermercados, un tranvía y calles peatonales cerca de la Estación Central. Se construyó entre 2004 y 2022 en unos terrenos de la empresa pública de ferrocarriles. Está en el centro de la ciudad, pero parecen las afueras. Aquí las horas pasan lentas, sin estrés.

En la pradera que hace de avenida central, Schantl enumera las condiciones para alquilar una vivienda social en Viena. Primera condición: ser ciudadano europeo. Segunda: llevar al menos dos años en la ciudad. Tercera: no sobrepasar un umbral de ingresos. Toda persona que ingrese al mes hasta 3.506 euros tiene derecho a un apartamento público. Para una pareja son 5.225 euros mensuales; para tres personas, 5.918; para cuatro, 6.599. Esto significa que la mayoría de los residentes puede optar a estos pisos de alquiler reducido, y que estos se encuentran por todos los barrios y cubren todas las clases sociales.

Significa que ocupan un lugar central en el entramado urbano y en el tejido social. “No es solo para los muy pobres, sino para la clase media”, explica. En Viena,además, quien accede a una vivienda social puede quedarse en ella el resto de su vida e incluso pasarla a sus hijos. Pongamos el caso de un joven con ingresos bajos que recibe un apartamento a precio asequible. Después, prospera en la vida. Se hace rico. Pues seguirá pagando el mismo alquiler barato y no se le podrá obligar a marcharse. Es una de las quejas que plantea, durante una entrevista en el Ayuntamiento de Viena, Peter Sittler, responsable de política de vivienda en el ÖVP, el partido de la oposición conservadora al Gobierno del socialdemócrata SPÖ. En su opinión, el umbral para acceder a la vivienda social es demasiado alto. “Debería ser solo para personas necesitadas”, afirma. No se trataría de echar a los que ya están, sino de subirles el alquiler. Hoy no es así.

Podría argumentarse que lo que hace Viena es subvencionar a los ricos, una redistribución hacia arriba, porque las personas con menos ingresos deben dedicar al alquiler un porcentaje mayor de su renta que las personas con más ingresos. La réplica a esa crítica es que así se ha mantenido una clase media que no vive, como en otros países occidentales, con el agua al cuello al tener que dedicar buena parte de su salario al alquiler o la hipoteca. Otra respuesta la da Christian Schantl, de Wiener Wohnen: “Queremos una sociedad mezclada.

Es la manera de evitar situaciones de gueto”, dice. La vicealcaldesa Kathrin Gaál señala que una de las claves del éxito es disponer de suelo público para la construcción, tres millones de metros cuadrados de reservas en el caso de Viena. “Esto”, dice, “proporciona a los vieneses la certeza de que la vivienda seguirá siendo asequible”.

Pero el modelo vienés no surge de la nada, por lo que “no es posible copiarlo idénticamente”, según Gaál. “El sistema se basa en una tradición de 100 años”.

Hace un siglo, el Imperio Austrohúngaro se acaba de derrumbar. Viena ha pasado de ser la capital de un vasto territorio que abarcaba lenguas, nacionalidades y religiones diversas a convertirse en la capital de una pequeña república. La clase obrera vive en chabolas o casas insalubres. Son tiempos de revoluciones. Cuando los socialdemócratas llegan al poder, ponen en marcha un programa masivo de construcción. “Los socialdemócratas decidieron hacer de Viena un ejemplo de lo que ellos llamaban socialismo municipal”, explica por teléfono la historiadora de Harvard Eve Blau, autora de The Architecture of Red Vienna, 1919-1934. “Era un proyecto para cambiar la sociedad cambiando la ciudad”. Paseando por Viena, el viajero no se cansa de descubrir complejos de esta época, todos con un estilo difícil de definir. Algunas parecen casas típicas austriacas, pero de dimensiones gigantes; otras tienen algo de la arquitectura fascista o estalinista. “Tiene un aspecto conservador”, describe la historiadora Blau. “Pero, para mí, la política no está en la forma, sino en el plano”. Es política la ubicación del edificio: no en el extrarradio, sino integrada en la ciudad. Y lo es su organización, con jardines públicos y servicios. Esto es lo revolucionario y en este sentido la Viena roja y la actual son una refutación del modelo urbanístico de los grandes bloques de edificios en las afueras de las ciudades. No es extraño que, durante la visita a Viena, varias personas se refiriesen a las banlieues francesas y sus problemas de discriminación y violencia. La idea era: “Esto no es París”.

El más conocido de estos complejos históricos vieneses es el que lleva el nombre de Karl Marx, construido entre 1927 y 1930 por el arquitecto Karl Ehn con una fachada de más de un kilómetro y jardines interiores y servicios que en su momento le daban un aire de auténtica ciudad dentro de la ciudad. Claudio Magris, en su obra maestra Danubio, escribía que el Karl Marx-Hof “nació de la voluntad de reformar, de la fe en el progreso, del intento de construir una sociedad diferente, abierta a nuevas clases y destinada a ser guiada por esta”.

“Hoy en día es fácil sonreír ante esta grisura de caserna”, añadía. “Pero los patios y parterres tienen su alegría melancólica, hablan de los juegos de niños que, antes de existir estas casas, vivían en cuchitriles o cuevas sin nombre, y del orgullo de familias que, en estas casas, por primera vez, tuvieron la posibilidad de vivir con dignidad, como personas”.

Ahí está Karin, una jubilada que pasea a su perrito y cuenta que entró en 1983. ¿Cómo logró el piso? “A través del Partido Socialdemócrata”. Hay inquilinos más recientes, como Faraz Saie Hoisseini, nacido en Teherán hace 32 años y con la nacionalidad austriaca, y residente en un piso de 57 metros cuadrados ubicado en el centro exacto de todo el complejo. Dice que paga 750 euros al mes, gastos incluidos. Él es físico de formación, pero también artista, y tiene un piano de cola en el salón. Reside aquí desde hace seis meses. No puede volver a Irán, donde vive su familia. Dice que, a pesar de todo, “la última esperanza de la civilización está en Europa”. La civilización, para él, es esta utopía práctica, la utopía de Karl Marx-Hof, Alterlaa, los nuevos barrios de la estación de tren, esa “voluntad de reformar y la fe en el progreso” de la que hablaba Magris, y que sigue en pie.

¿Por cuánto tiempo?

En uno de los países europeos donde la extrema derecha es más fuerte, no habría que dar nada por seguro, pero es llamativo el consenso que suscita la vivienda pública y accesible. Cuando EL PAÍS pregunta al conservador moderado Sittler si privatizarla es una opción, lo descarta, y menciona los problemas de Berlín con la subida de precios tras vender vivienda social. Explica que ni siquiera la extrema derecha del FPÖ lo pide, pues se postula como “el partido de la gente ‘pequeña”, y estas son las casas donde viven estas personas.

Que la utopía es más complicada de lo que parece se percibe en Alterlaa, el complejo monumental de los años setenta con bloques de 28 pisos. En otras ciudades europeas sería un nido de conflictos sociales y marginación con infraestructuras degradadas; en Viena sigue siendo una ciudad-jardín pulcra y próspera. Pero también uniformemente blanca y envejecida.

“Desgraciadamente, tenemos una escuela en la que hay muchos extranjeros, muchos inmigrantes, aunque no viven en el barrio”, dice Wolfgang, el jubilado

que solo se marchará de aquí en un ataúd. Nos ha abierto la puerta de la iglesia, que ya raramente se llena, y su voz resuena: “La cristiandad muere lentamente”.

Hasta aquí llegan las ideas que avanzan por toda Austria y Europa, y algunos ven en estas ideas un peligro para el ideal socialdemócrata de las casas para todos. “Viena tiene una herencia cultural, y esta es su herencia social”, dice el veterano periodista Uwe Mauch, quien vive desde los 20 años en un complejo municipalconstruido en los años cincuenta en el norte de la ciudad. Pero añade una nota pesimismo “me asusta que podamos perderlo 

Publicado en @el pais y @pensamientoCritico.org

AS NOSAS DEMANDAS:

O Sindicato de Inquilinas e Inquilinos de Vigo – Tui – BM.

As nosas demandas:

  • Estabilidade do alugueiro

Débese estender a duración dos contratos de alugueiro: 12 e 6 anos para as vivendas de grandes e pequenos propietarios, respectivamente.

Os contratos deben renovarse automaticamente se non existe necesidade de uso da vivenda pola propiedade ou familiar de primeiro grao (xustificando previamente e tendo que avisar con 6 meses de antelación).

A inquilina ou o inquilino e as administracións públicas terán dereito preferente de compra en caso de necesidade de venda a un prezo que será a propia administración quen o fixe.

  • Regulación dos prezos

Ten que crearse un índice de prezos do alugueiro no que se fixe o prezo máximo por metro cadrado para o alugueiro en cada municipio, tendo en conta os niveis de renda. Este índice será de aplicación obrigatoria e con penalización á propiedade que non o cumpra.

Aceptaranse subidas inter-anuais en base ao IPC, porén terase en conta o salario das inquilinas: aplicándose soamente se hai tamén subidas salariais que permitan asumilo.

  • Fin dos desafiuzamentos

Ten que ser obrigatorio para as administracións públicas reacoller ás persoas desafiuzadas pola imposibilidade de pagamento do alugueiro, como se contempla na Lei 24/2015 (art. 5.6), que é necesario estender ao conxunto do Estado. Os grandes propietarios e posuidores, ademais, terán que ofrecer un alugueiro social ás inquilinas e inquilinos antes de iniciar calquera procedemento de lanzamento.

Nesta liña, é necesario derrogar de contado o procedemento de «desafiuzamento exprés» establecido pola última reforma da LAC (Lei de Axuizamento Civil).

  • Mobilización das vivendas baleiras

No sindicato de inquilinas consideramos que unha vivenda baleira é aquela á que non se lle deu uso en seis meses sen causa xustificada. Por iso, esiximos a mobilización forzosa das vivendas e solares baleiros de grandes propietarios (que son aqueles que teñen cinco ou máis vivendas) a través da «confiscación xustificada» ou expropiación sen compensación para poñela en uso baixo réxime público.

No caso dos pequenos propietarios, vemos necesario establecer penalizacións a través do aumento do Imposto de Bens Inmobles (IBI) ou outras cargas impositivas creadas ad hoc, e que estas subidas estean suxeitas á localización da vivenda e o nivel de demanda que nela déase. Ademais, e só no caso dos pequenos propietarios, contemplamos a aplicación de bonificacións se se pon en uso a vivenda durante o primeiro ano.

  • Aumento do parque de vivenda pública en réxime de alugueiro

É urxente aumentar o parque público de vivenda en alugueiro a través da mobilización da vivenda xa construída antes de promover novas construcións. Por exemplo, mediante a expropiación da vivenda baleira dos bancos que foron rescatados co diñeiro público (SAREB).

Débese promover o réxime público de alugueiro sobre a compra de vivenda e a iniciativa privada para que este pase a ser o modo de habitabilidade máis estendido entre a poboación e non só o de fogares en risco de exclusión social.

O prezo do alugueiro do parque de vivenda público sempre será inferior ao establecido no libre mercado e atenderá a situación particular da arrendataria ou o arrendatario: ingresos salariais do fogar, casos de violencia machista, familias monoparentais ou monomarentais, número de habitantes do fogar, dependencia, etcétera.

Ten que establecerse un control rigoroso sobre a construción de novas promocións de vivenda e vixiarase cal é a necesidade social que abranguen ou cobren devanditas promocións. En todo caso, o 50% das novas promocións teñen que estar suxeitas ao réxime público e estar tamén suxeitos a usos de utilidade social (vivendas públicas, zonas verdes, instalacións e servizos públicos…). Ademais, a vivenda pública en réxime de alugueiro debe estar distribuída por todas as zonas da provincia de Pontevedra próximas a Vigo, Redondela, O Porriño, Tui, Baixo Miño… e por todos as parroquias e vilas da provincia de Pontevedra para evitar a aparición de áreas particularmente desfavorecidas.

Por suposto, ten que quedar prohibida a venda de vivenda pública e será recuperada a que se vendeu.

Ademais, deberá garantirse que haxa vivendas públicas accesibles ou alcanzables para persoas con diversidade funcional e daranse axudas á adecuación daquelas vivendas privadas cando sexa necesario.

  • Eliminación do réxime especial tributario das SOCIMI

Eliminación do réxime especial tributario das SOCIMI (Sociedades anónimas Cotizadas de Investimento no Mercado Inmobiliario), que actualmente tributan ao 0% no imposto de sociedades.

Para camiñar cara á desaparición destas entidades, débese prohibir a compra de vivenda por parte de fondos voitre e entidades bancarias e financeiras.

  • Gastos derivados do alugueiro e fin dos abusos dos intermediarios

Ten que poñerse fin aos abusos dos intermediarios. O arrendador debe asumir a totalidade de honorarios polos servizos prestados por parte dos Axentes da Propiedade Inmobiliaria (APIs) ou administradores de solares e leiras.

Só poderase esixir o pagamento dunha fianza de valor non superior a unha mensualidade de renda, quedando excluído o uso de calquera outra garantía adicional á fianza (avais, depósitos…). A fianza deberá ser obrigatoriamente depositada na administración rexional ou ente público designado ata a extinción do contrato.

Ten que ser obrigatoria a contratación por parte do arrendador dun seguro de continente e responsabilidade civil para cubrir calquera indemnización ou reparación derivada daqueles sinistros producidos de accidentes por parte do arrendador, arrendatario ou familiares e amigos que poidan estar na vivenda obxecto do arrendatario.

  • Erradicación da pobreza enerxética

Débese garantir as subministracións básicas (luz, gas e auga) e poñer fin aos cortes por falta de pagamento.

  • Limitación das vivendas de uso turístico

Para poñer coto á extracción de vivendas ás que as inquilinas poden acceder para dedicalas ao turismo, soamente poderá darse un uso vacacional á vivenda habitual (enteira ou por habitacións) e durante un máximo de 60 días ao ano.

  • Loita polo dereito á vivenda

Ante as actuais situacións de vulneración do dereito á vivenda, e á espera dos cambios lexislativos e as políticas públicas que endereiten a situación, apoiamos e consideramos como lexítimas aquelas resistencias inmediatas practicadas polos e as arrendatarias, incluíndo a permanencia na vivenda «en precario» cando o propietario rexeitase a renovación do contrato, así como a ocupación de vivenda baleira de grandes propietarios.

5 medidas para frenar os abusos da Patronal Rentista, caseiros e o Concello de Vigo:

1) Reducir e regular o prezo dos alugueiros:

Unha abordaxe eficaz para combater os abusos da Patronal Rentista, Caseiros e o Concello de Vigo é aplicar medidas que reduzan e regulen o prezo dos alugueiros. Iso pode ser feito a través de políticas que limiten os aumentos dos alugueiros e garantan que as rentas e as súas actualizacións se axusten á legalidade e sexan xustas e accesíbeis para a poboación.

2) Controlar e reducir as viviendas de uso turístico e regular de xeito moi estricto o seu funcionamento:

É importante reducir o número de vivendas destinadas a uso turístico e establecer unha regulamentación rigorosa para o seu funcionamento. Iso pode axudar a preservar a dispoñibilidade de vivendas para os residentes locais, evitando que a especulación inmobiliaria prexudique o acceso á vivenda para a poboación.

3) Creación dun Parque Público de Vivenda en réxime de alugueiro:

A creación dun Parque Público de Vivenda en réxime de alugueiro é unha medida fundamental para garantir que as persoas teñan acceso a vivendas de calidade a prezos xustos. Ese tipo de iniciativa pode ser unha resposta eficaz para atender ás necesidades de vivenda da comunidade, ofrecendo opcións accesíbeis e seguras para os residentes.

4) Gravación fiscal e expropiación de viviendas baleiras:

Ademáis, a imposición de impostos e taxas municipais sobre inmóbeis baleiros e estudar a posibilidades e viabilidade legal de realizar expropriación daquelas propiedades que permanecen baleiras por longos periodos de tempo.

5) Ampliar e mellorar os programas municipais de asistencia financeira para o pagamento dos alugueiros a persoas en situación de emerxencia habitacional:

Ampliación ou posta en marcha e desenvolvemento de programas municipais de asistencia financeira para aqueles que teñen dificultades para o pagamento do seu alugueiro, o que podería axudar a garantir que un maior número de persoas en situación de emerxencia teña acceso a unha vivenda axeitada, especialmente no caso de colectivos vulnerables.

Estas poderían ser algunhas das estratexias importantes para incentivar a ocupación e utilización axeitada das vivendas, evitando a especulación inmobiliaria e contribuíndo para a dispoñibilidade de vivendas para a poboación. Estas medidas, sendo aplicadas de forma integrada e consistente, teñen o potencial de mitigar os abusos da Patronal Rentista, Caseiros e o Concello de Vigo, promovendo un ambiente máis xusto e equitativo no acceso á vivenda.

SindicatoInquilinas.VigoTui

@