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Okupas: el gran montaje de la derecha populista

Es cada vez más habitual, especialmente en campaña electoral: llegan los mítines y el populismo reaccionario saca a pasear viejos fantasmas para desviar la atención respecto a las causas de nuestros problemas. Para esconder su falta de propuestas e incluso defender ocurrencias que, en circunstancias normales, serían inadmisibles. ¿Que no quiero ver tantos pobres? Agitamos el espantajo del racismo. ¿Que la natalidad está por los suelos? Agitamos entonces la prohibición del aborto. Dime de qué careces y te diré qué miedo difundes.

El problema de la vivienda no está a salvo de estas maniobras inspiradas en Trump. Y no deja de sorprender. Cuando apenas hemos salido de una estafa hipotecaria brutal y ya nos encontramos en una burbuja del alquiler, debería ser fácil deducir que algo falla en el sistema. Sin embargo, antes de que nos dé por reflexionar sobre cuál es el origen de nuestra crisis habitacional, el trifachito ha decidido ponerse la máscara de Halloween para meternos miedo: cuidado, que vienen los okupas. Pero, ¿son las ocupaciones de primeras y segundas residencias un problema de primer orden, como dicen PP, Ciudadanos, Vox, e incluso PDeCat o PNV?

el trifachito ha decidido ponerse la máscara de Halloween para meternos miedo: cuidado, que vienen los okupas

Nada más alejado de la realidad. Las viviendas ocupadas sin contrato representan un 0,34% del total en todo el Estado. Lo decía el estudio del Institut Cerdà en 2017, financiado nada menos que por Banc Sabadell (entidad poco interesada en minimizar las ocupaciones). Y entre esas casas, solo una de cada diez es identificada como problemática. Es decir, las supuestas “mafias” que dañan la convivencia, que obsesionan a los populistas de derechas, a la telebasura y a las empresas de seguridad, son estadísticamente insignificantes: el 0,03% sobre el total de viviendas. Otro informe, del Observatori DESC, lo corrobora: el porcentaje de escaleras donde hay malas relaciones con quienes ocupan en precario tiende a ser estadísticamente anecdótico.

Aunque nos taladran día y noche con la historia de los jubilados a quienes le ocuparon su casa cuando se fueron de vacaciones, lo cierto es que es un problema muy residual. La mayor parte de ese 0,34% de casas ocupadas pertenece a bancos, fondos buitre y grandes empresas. Y la cifra de ocupaciones supuestamente conflictivas, unas 8.500 en todo el Estado, es absolutamente ridícula al lado de las más de 700.000 familias que han sido desahuciadas en la última década (expulsiones, por cierto, que en el 65% de casos han sido protagonizadas por bancos rescatados). O del número de casas vacías según el último censo: 3,5 millones en todo el Estado, un tercio de las viviendas no habitadas de todo Europa. Lo sorprendente es que la cifra de ocupaciones no se haya disparado. Que los barrios no hayan estallado.

La mayor parte de ese 0,34% de casas ocupadas pertenece a bancos, fondos buitre y grandes empresas

Otro bulo muy repetido. “Los okupas son parásitos sociales que buscan cómo aprovecharse del trabajo y los impuestos de los demás”. Falso. Según la Obra Social BCN, de cada cuatro personas que ocupan, tres lo hacen porque no pueden pagarse una casa. Para no terminar bajo un puente. Porque la realidad es que los precios del mercado están totalmente desvinculados de los ingresos de la mayoría social, y no hay alternativas: la vivienda pública apenas llega al 2% del parque total, a años luz de la media europea (15%).

de cada cuatro personas que ocupan, tres lo hacen porque no pueden pagarse una casa

He ahí el meollo de la cuestión, que los populistas de derechas ocultan de forma sistemática. Detrás de las demonizadas ocupaciones hay un problema diez mil veces mayor: la especulación inmobiliaria que ellos promueven activamente. Solo hace falta recordar qué hizo el Gobierno del PP tras la gran crisis financiera. Se ha hablado mucho de cómo el Ejecutivo de Rajoy se negó a rescatar a millones de familias hundidas por la estafa hipotecaria mientras salvaba a los culpables. Sin embargo, lo sucedido en la última década es incluso más grave de lo que pensábamos.

Detrás de las demonizadas ocupaciones hay un problema diez mil veces mayor: la especulación inmobiliaria que ellos promueven activamente

Hay que remontarse a los meses que van entre 2012 y 2013. Las cajas y bancos, rescatados con nuestro dinero, se habían convertido en las mayores inmobiliarias del país. Había que sacar aquel enorme stock de vivienda, manchado de dolor y vidas rotas, al mercado. Como fuera. Había que reactivar la burbuja. Viendo que las generaciones más jóvenes (que son siempre la base del mercado inmobiliario) no podían acceder al crédito hipotecario y cada vez vivían más de alquiler, los poderes públicos facilitaron que la especulación pudiera trasladarse a ese terreno. Primero, pusieron la alfombra roja a fondos buitre como Blackstone para que pudieran acaparar buena parte de las viviendas y destinarlas al alquiler, a través de sociedades que empezaron a gozar de privilegios fiscales (las Socimis, que son las Sicav del sector inmobiliario). A renglón seguido, legislaron para quitarle derechos a los inquilinos, adaptando sus condiciones de vida a los planes de negocio de fondos y bancos. Redujeron la duración de los contratos. Facilitaron las expulsiones. Y así, en pleno crecimiento de la demanda, garantizaron una mayor rotación en el mercado y un aumento vertiginoso de los precios.

Los resultados de esta política estatal son conocidos. Los beneficios inmobiliarios se han triplicado, recuperando ya los niveles de 2007, año del estallido hipotecario. Pero lo han hecho a costa de empobrecer a millones de hogares y disparar los desahucios, que han vuelto a las cifras de los peores años de crisis financiera. Con la diferencia de que ahora son, sobre todo, por impago de alquiler. Y de que la amenaza de desahucio ya no afecta solo a los más pobres: la burbuja del alquiler se come en España más sueldo que en ningún otro país de la OCDE.

Habiendo un 13% de casas vacías sobre el total y un 0,03% de ocupaciones conflictivas, ¿por qué elige el populismo de derechas hacer política en torno a lo segundo?

Habiendo un 13% de casas vacías sobre el total y un 0,03% de ocupaciones conflictivas, ¿por qué elige el populismo de derechas hacer política en torno a lo segundo? ¿Por qué se ceban con esa minoría de okupas sin alternativa en lugar de abordar el problema de los fondos buitre o los 165 desahucios al día? Por un lado, creen que les es electoralmente rentable. Azuzar el miedo de millones de propietarios hablando de “mafias okupas” no soluciona nada, pero sale gratis y puede dar votos. Por otra parte, la derecha sirve a poderosos intereses privados, que están en guerra. El fantasma del okupa que se mete en tu casa cuando bajas la guardia es tanto un chivo expiatorio para encubrir las políticas pro-especulación como una herramienta para profundizar en ellas. Fue la base sobre la que justificaron la última vuelta de tuerca a la ley de desahucio exprés y ahora plantean reformas del código penal, cambios funcionales para empresas cuyo negocio consiste en vaciar edificios para alquilar y vender lo más rápido posible. En otras palabras, a quien sirven las derechas no es al pequeño propietario, sino al buitre que les llama por teléfono quejándose de que cuesta demasiado echar a la gente, o de los activistas que le han ocupado el edificio para exigir su expropiación. De hecho, buitres y políticos profesionales suelen coincidir en los mismos círculos de poder: Aznar, Aguirre, Pujol o Zaplana… son todos apellidos que suenan en los consejos de administración de fondos buitre.

No vivimos en un paraíso para la okupación, sino para la especulación

Desengañémonos. No vivimos en un paraíso para la okupación, sino para la especulación. Las familias que habitan una casa sin contrato, así como las que no tienen hogar, son expresiones de la mercantilización de la vivienda, que cada cinco minutos deja a alguien en la calle. Y mientras sigamos tratándola como un producto financiero, el problema irá a más. Nunca como hoy había sido tan urgente realizar cambios profundos, que pongan la vivienda a la altura de la sanidad y la educación. Nunca había sido tan necesario combatir la propaganda antisocial de quienes amparan a una minoría privilegiada a costa de la miseria de millones.

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Jaime Palomera es miembro del Sindicato de Inquilinas. Investigador en el Instituto de Gobierno y Políticas Públicas (UAB) y en la Hidra Cooperativa.

Diana Virgós es miembro del Sindicato de Inquilinas. Comunicadora en el Ayuntamiento de Gavá.

O número desafiuzamentos crecen en Galicia no primeiro trimestre 2019

En Galicia

O número desafiuzamentos practicados en Galicia no primeiro trimestre por falta de pagamento de aluguer aumentou un 146% ata os 502, segundo o informe Efectos da crise económica nos órganos xudiciais que publicou onte o Consello Xeral do Poder Xudicial ( CGPJ). O número total de desafiuzamentos na comunidade „incluíndo as execucións hipotecarias„ nos tres primeiros meses do ano experimentou un aumento do 114 % respecto ao mesmo período de 2018, ao pasar de 303 a 648.

Devandito incremento o CGPJ atribúeo, polo menos en parte, á folga de funcionarios que entre febreiro e maio de 2018 afectou ao normal servizo da Administración de Xustiza en Galicia. Do total de 648 lanzamentos, como consecuencia de procedementos de execución hipotecaria, producíronse 110 (fronte aos 89 de 2018), o que supón unha subida interanual do 23,6 %. Como consecuencia de procedementos derivados da Lei de Arrendamentos Urbanos rexistráronse 502, fronte aos 204 do período anterior, é dicir, un 146 % máis; e inscritos noutras causas producíronse 36, o que supón 26 máis.

O número de execucións hipotecarias iniciadas en Galicia entre o 1 de xaneiro e o 31 de marzo de 2019 descendeu un 10 %, e nos tres primeiros meses do ano presentáronse 259 procedementos que permiten esixir o pago das débedas garantidas por peza ou hipoteca ao acredor, fronte ás 288 do ano anterior.

Os datos do primeiro trimestre de 2019, presentados polo Consello Xeral do Poder Xudicial, reafirman a alarma social que levamos tempo denunciando.

No total do Estado :

As cifras son aterradoras e no primeiro trimestre de 2019 levamos xa 15.559 desafiuzamentos. O 65,9 % (10.224) son xa derivados pola crecente burbulla especulativa cos prezos de o aluguer, iso que non contemplan os desafiuzamentos silenciosos, os provocados por non renovación ao non poder afrontar as subidas inasumibles, o 27,9 % (4.341) derivouse de execucións hipotecarias e os 994 restantes obedeceron a outras causas.

Os desafiuzamentos son unha realidade cotiá,amparada na precariedade laboral ,o paro ,a ausencia de recursos , endebedamento crecente e a subida imparable do prezo do Aluguer

Aínda que nun principio estariamos a falar dun descenso do 2’2% respecto ao primeiro trimestre de 2018, cabe destacar que, en comparación co mesmo período, os desafiuzamentos por aluguer aumentaron un 5,2%. O descenso vén provocado pola caída de as execucións hipotecarias por décimo quinto trimestre consecutivo Comparando as cifras coas do primeiro trimestre do ano pasado, produciuse un descenso do 19,2%.

Lembramos que non son cifras alentadoras, todo o contrario, xa que se producen grazas á moratoria e á espera da sentenza sobre o Vencemento Anticipado, que teñen arquivados e paralizados os desafiuzamentos por hipoteca. Unha moratoria que termina en maio do 2020, que afecta a máis de 100 mil familias

A Vueltas con la Ocupación :Informe PAH

Los estudios desmontan que la ocupación de vivienda sea un negocio controlado por mafias y exponen que es una necesidad creciente ante la emergencia habitacional

Quienes Ocupan

Los titulares sensacionalistas generados por losmedios de comunicación convencionales construyen una imagen basada en algunos casos aislados suficientemente llamativos para generalizar sobre la ocupación de viviendas, creando un imaginario que confunde la realidad. Así, mediáticamente, las personas que ocupan lo hacen para drogarse, lucrarse a través de redes mafiosas o en el mejor de los casos, para “vivir del cuento”. Según la mayoría de estos relatos, la ocupación de una vivienda sería la opción de aquellxs que no quieren trabajar cuando, en realidad, suele ser la consecuencia del trabajo precario y el desempleo.

Los discursos dominantes hacía la ocupación -que muy mayoritariamente carecen de fundamento- penetran en muchas capas de la sociedad y muchas personas pasan a utilizar tópicos denigrantes o calificativos peyorativos que discriminan y criminalizan a las personas que ocupan viviendas para disponer de un techo.

Que se Ocupa

Una de las creencias generalizadas es que la Ocupacion afecta a los pequeños propietarios. Pues bien, los resultados de nuestro estudio muestran que la ocupación a pequeños propietarios es una parte muy pequeña de la ocupación (5%).

  • El 70% de la vivienda ocupada es propiedad de bancos,
  • el 10% de grandes propietarios
  • y el 5% de pequeños.

Quien Ocupa

Las personas que ocupan y las razones y motivos que les llevan a hacerlo son muy diversas. Hemos visto que debido al contexto social y eco-nómico la ocupación es en muchas ocasiones la única opción para disponer de un techo, pero también hemos querido visibilizar cómo para muchas, la ocupación permite hacer una crítica legítima al sistema de propiedad privada y mercantiliza- ción del derecho a la vivienda. En- tendemos que las diferentes trayecto- rias y experiencias parten y llegan al mismo lugar y creemos que forman parte de una lucha compartida por el derecho a la vivienda en la cual se pueden tejer amplias redes de solidaridad.

  • El 68% de las personas que ocupan son familias.
  • En el 55% de esos hogares hay menores;
  • en el 3%, personas mayores de 65;
  • y en un 4%, personas en situación de dependencia.
  • En el 46% de los casos, la causa de la ocupación es la falta de ingresos,
  • en el 16% es consecuencia de un desahucio por alquiler y en el 13%, de uno por impago de la hipoteca.
  • El 50%, antes de ocupar, venía de viviendas de alquiler. El 16%, de viviendas en propiedad. El 80% buscó otra solución antes de la ocupación. sólo el 13% son tras pagar un alquiler a alguien (eso que hemos asumido como mafia).

Ante un contexto en el que el mercado actúa con total beneplácito de la Ley del estado y unas administraciones con escasa cobertura y apoyo, la ocupación se convierte en una herramienta básica de supervivencia,que continuará mientras haya pisos vacíos y personas sin casa, mientras la vivienda sea mercancía (o incluso un activo financiero) y no un derecho fundamental. Dónde no llegan los poderes públicos, la ciudadanía siente la obligación de organizarse y alcanzar sus derechos.

Informe Los datos anteriormente mencionados son de Catalunya, del Informe sobre okupación de vivienda vacía 

@PAHVigoTui_BM

ASEMBLEA da PAHVigoTui_BM

Ademais s os altos prezos do Aluguer e a ditadura do os grandes caseiros e Fondos están a deseñar unha Cidade Dual onde se despraza a cara a a periferia aos sectores sociais que non alcanzan o alto nivel adquisitivo para vivir nos centros urbanos . O Observatorio de Medio Ambiente Urbano ( OMAU) xa advertiu do risco de que o centro da capital acabase convertido nun parque temático de bares e terrazas para turistas

Fronte á Vivenda entendida como negocio financeiro nós vemos a Vivenda como un dereito .

Ou crecente aumento dos prezos do Aluguer ,ata un 40 % no Centro de Vigo e a estabilidade da Precariedade Laboral xunto a unha alta taxa de Paro e que a esto sumase o muro burocrático no acceso as Axudas «Levaba seis meses esperando por unha Risga e denegáronlla porque traballou un mes». Fan que os desafiuzamentos por Aluguer non paren de crecer O fenómeno das execucións hipotecarias atenuouse, algo aínda que o descenso non obedece á eficacia das políticas de vivenda, na súa maioría paliativas, senón á incipiente recuperación económica e a que a gran escabechina de desaloxos xa se produciu. Pero están aumentado os desafiuzamentos de Aluguer Os xulgados emiten máis de cen ordes de desafiuzamento diarias a inquilinos, o 7% máis que hai dous anos.En Vigo emítense dúas denuncias por dia

Te esperamos

Necesitamos mais activistas que se sumen a causa da PAH Polo dereito a Vivenda. Unete Non Faltes .

Los desahucios siguen en aumento hasta niveles históricos según el CGPJ

Según datos hechos públicos hoy por el CGPJ, en el tercer trimestre de este año, se han producido en España 11.547 nuevos desahucios, de los cuales 3.404 son consecuencia de ejecuciones hipotecarias, 7.518 de impagos de alquiler y 625 por otras causas. La aparente reducción con respecto al trimestre anterior, se debe exclusivamente a que en este trimestre se incluye el mes de agosto, inhábil judicialmente, y en el que no se ejecutan desahucios. En total, de enero a septiembre de 2018, ambos incluidos, se han producido 44.606, y, dado que desde el Gobierno, y pese a su reiterada retórica al respecto, no se ha adoptado medida alguna, podríamos acabar el año en cifras cercanas a las mayores de los años en crisis, como las de 2013

Con estos datos, que ratifican nuevamente las valoraciones efectuadas por la PAH sobre la situación de emergencia habitacional, las burbujas del alquiler y la compra de viviendas, de las que ya alerta incluso el FMI, la gente en este país se enfrenta por un lado a la inacción del Gobierno, que podría haber aprobado ya decretos que paliasen en parte los efectos de la LAU del PP o cumpliendo con sus compromisos internacionales en materia de Derechos Humanos; por el contrario, constatamos una posición negativa del PSOE en relación con la Ley de Crédito Inmobiliario, blanqueando o moderando cláusulas ya declaradas abusivas por los tribunales como la importante del Vencimiento Anticipado y excluyendo la dación en pago así como la limitación de la responsabilidad, lo que va a permitir que la gente pueda seguir siendo desahuciada y permanecer después endeudada, en lugar de haber aprovechado para hacer una ley cumplidora de los estándares europeos.

Además, nos enfrentamos al bloqueo de hecho de la Ley de Vivienda de la PAH por parte de PP y Cs, que, mediante el fraudulento reglamento del Congreso, andan pidiendo cada semana prórroga del plazo de presentación de enmiendas, impidiendo que se inicie su trámite en comisión y se avance en hacer realidad una Ley de la ciudadanía que da respuesta real a esta situación gravísima de emergencia habitacional.

Es por todas estas cosas, que la PAH hemos aprobado este fin de semana en la XXIV Asamblea Estatal realizada en Valencia, lanzarnos a movilizaciones ante este estado de cosas, buscando aunar fuerzas mediante la colaboración y convocatoria con otros colectivos y movimientos sociales que, como nosotras, defienden Derechos Sociales que son transversales para toda la ciudadanía y que están en grave riesgo, como consecuencia de las políticas neoliberales, y de sumisión a la banca, que se vienen efectuado desde los poderes públicos.

¡Sí se puede!

Publicado en la pagina de la PAH