Etiqueta: #leyViviendaPAH

ASEMBLEA da PAHVigoTui_BM

Ademais s os altos prezos do Aluguer e a ditadura do os grandes caseiros e Fondos están a deseñar unha Cidade Dual onde se despraza a cara a a periferia aos sectores sociais que non alcanzan o alto nivel adquisitivo para vivir nos centros urbanos . O Observatorio de Medio Ambiente Urbano ( OMAU) xa advertiu do risco de que o centro da capital acabase convertido nun parque temático de bares e terrazas para turistas

Fronte á Vivenda entendida como negocio financeiro nós vemos a Vivenda como un dereito .

Ou crecente aumento dos prezos do Aluguer ,ata un 40 % no Centro de Vigo e a estabilidade da Precariedade Laboral xunto a unha alta taxa de Paro e que a esto sumase o muro burocrático no acceso as Axudas «Levaba seis meses esperando por unha Risga e denegáronlla porque traballou un mes». Fan que os desafiuzamentos por Aluguer non paren de crecer O fenómeno das execucións hipotecarias atenuouse, algo aínda que o descenso non obedece á eficacia das políticas de vivenda, na súa maioría paliativas, senón á incipiente recuperación económica e a que a gran escabechina de desaloxos xa se produciu. Pero están aumentado os desafiuzamentos de Aluguer Os xulgados emiten máis de cen ordes de desafiuzamento diarias a inquilinos, o 7% máis que hai dous anos.En Vigo emítense dúas denuncias por dia

Te esperamos

Necesitamos mais activistas que se sumen a causa da PAH Polo dereito a Vivenda. Unete Non Faltes .

Feliz Año 2019

A PAHVigoTu_Bm os desexa feliz ano #PolodereitoA_Vivenda

El poder de la banca y la nueva ley de crédito inmobiliario

Esta regulación se opone a toda la jurisprudencia del TJUE y sus consecuencias son graves. La retroactividad permitiría a los bancos tramitar miles de demandas por vencimiento anticipado, por impago de nueve cuotas, cuando ahora no pueden hacerlo sin que les archiven el procedimiento, o que se aplique el nuevo interés de demora cuando ahora no pueden cobrar nada porque los tribunales están declarando de oficio la nulidad de las cláusulas abusivas.

Recientemente hemos asistido a una demostración del poder de los banqueros en nuestro país. En pocos días han conseguido que el Tribunal Supremo se rectifique a si mismo, declarando que el impuesto de las hipotecas deben pagarlo los hipotecados. Una decisión que ahorra a la banca miles de millones de euros, porque no tendrán que devolver retroactivamente este impuesto en millones de hipotecas.

Pero esto no es nada comparado con otra gran estafa. De todas las cláusulas abusivas impuestas por los bancos en los contratos hipotecarios, el vencimiento anticipado es la más criminal y la más injusta. Es el derecho que se otorga el banco de reclamar la totalidad del préstamo cuando dejas de pagar la cuota hipotecaria. Es una cláusula presente en la práctica totalidad de los seis millones de hipotecas actualmente vigentes, y es la responsable de más de 600.000 desahucios en los últimos años.

En aplicación de la doctrina del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, los juzgados estaban declarando nula esta cláusula y archivando los procedimientos, hasta que el año pasado el Tribunal Supremo, con una nueva maniobra a favor de la banca, preguntó al tribunal europeo si las ejecuciones hipotecarias debían archivarse o no, a pesar de la nulidad del vencimiento anticipado. Más de 80.000 procedimientos de ejecución hipotecaria están suspendidos esperando una resolución del TJUE, y los bancos están reteniendo miles de hipotecas impagadas, y presionando para que la nueva Ley de Credito Inmobiliario resuelva a su favor el agujero en el que se han metido. He aquí la explicación de la bajada espectacular de las ejecuciones hipotecarias, un 40% menos en un año. La banca tiene comprometidos 500.000 millones de euros en prestamos hipotecarios y está moviendo todos los hilos para que el estropicio lo paguemos los de siempre.

Según informa la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados, que esta debatiendo la ley, y según las propuestas de PP, Ciudadanos, PSOE, o PNV, esta norma se quiere tramitar con urgencia, que regule el vencimiento anticipado y otras cláusulas abusivas y que apruebe la retroactividad de su aplicación. De hecho, el proyecto presentado por el PP va mas allá del cumplimiento de la Directiva Europea 2014/17 y persigue claramente blanquear las cláusulas abusivas de los bancos.

La nueva regulación del vencimiento anticipado establece nueve cuotas impagadas en la primera mitad del préstamo y doce cuotas en la segunda, y la disposicion transitoria primera establece la retroactividad del vencimiento anticipado para todas las hipotecas no judicializadas, y de toda la ley a las hipotecas que se renueven o subroguen. Incluso se plantea que afecten a las hipotecas judicializadas sin sentencia de nulidad del vencimiento anticipado.

Esta regulación se opone a toda la jurisprudencia del TJUE y sus consecuencias son graves. La retroactividad permitiría a los bancos tramitar miles de demandas por vencimiento anticipado, por impago de nueve cuotas, cuando ahora no pueden hacerlo sin que les archiven el procedimiento, o que se aplique el nuevo interés de demora cuando ahora no pueden cobrar nada porque los tribunales están declarando de oficio la nulidad de las cláusulas abusivas. La nueva regulación y la retroactividad facilitarian a los bancos blanquear sus clausulas abusivas acogiendose a la nueva ley, e imponer sus intereses, una vez mas, en perjuicio de toda la sociedad.

Sería además un nuevo fraude, porque el TJUE ha dejado claro que la declaración de abusividad de estas cláusulas significa que no se pueden aplicar. Tampoco pueden ser moderadas por una resolución judicial, ni sustituidas por una norma imperativa posterior. Es así, porque los efectos de la abusividad se imponen a los bancos como una sanción, para que dejen de incorporar a los contratos cláusulas abusivas. La retroactividad en la nueva ley de credito inmobiliario sería contraria a la Directiva 93/13 cee, al principio de protección de la parte más débil del contrato, y al principio de efectividad de la directiva. Además, sólo el juez puede y debe determinar en cada caso, valorando las circunstancias, si una cláusula es abusiva o no, y no puede el legislativo sustituir al juez mediante una norma general.

Jose Arturo Val del Olmo y Marcelino García Carpio

Intervención de la PAH en la U.MENENDEZ PELAYO

Escuche la voz de quien mejor conoce la problemática: las familias afectadas Pako Morote portavoz de la PAH

En relación con el anuncio hecho público ayer por el ministro Ábalos en el Congreso, sobre medidas fiscales, y construcción de 20.000 viviendas para alquiler asequible en las ciudades donde más se han disparado los precios, la PAH consideramos escasamente ambicioso, además de muy insuficiente y lento el plan, teniendo en cuenta las enormes dificultades para acceder a un alquiler y pagar su renta.

¿Medidas fiscales? Sí, pero no de reducción de impuestos, sino otras que obliguen a los grandes tenedores, que son los que marcan los precios, a sacar su stock al mercado. ¿Cómo? Gravando progresivamente, en función del tiempo que lleven cerradas las casas injustificadamente vacías, llegando a imponer sanciones. Esto sí que sacaría al mercado miles de casas ¿Más medidas? Sí, recupere el impuesto de sociedades a las Socimis.

¿Otras medidas? Sí, haga una ley de tanteo y retracto estatal (mejor que la andaluza por supuesto) que permita al Estado, a las CCAA y ayuntamientos adquirir con preferencia, y al mismo precio que compran fondos buitre y Socimis y así se irá generando el ahora inexistente Parque Público de Vivienda que incidirá positivamente a la baja en los precios de alquiler.

¿Construcción de nuevas viviendas? Sólo donde no haya casas vacías. Según el último censo de vivienda del INE, en España hay más de 3,5 millones de casas vacías, utilice el Ministerio las medidas que aporta la Ley de Vivienda de la PAH de cesión obligatoria temporal para parque público, es más  rápido y barato.

Mantener el acceso a la vivienda a millares de familias que en estos momentos siguen en una situación precaria con ayudas es una medida cara y repercute en las arcas sin ningún retorno, es una hucha sin fondo que no nos conduce a  más que a crecer la deuda de España y a aplazar el desahucio hasta el fin de las ayudas.

Sea valiente y haga una ley integral que solucione por todas el problema habitacional en España, impulse la aprobación de la Ley de Vivienda de la PAH.

Aprueben la Ley de Vivienda de la PAH, que para frenar los precios plantea el establecimiento de índices de referencia de precios, elaborados por los ayuntamientos con participación económica y social, que fijan límites de precios en función de la ubicación, características, servicios y otros parámetros, así impedirá las subidas desbocadas de un mercado salvaje, alimentado por la ausencia de vivienda social, y parque público de vivienda y de controles en los precios.

Además, les permitirá cumplir con el Comité DESC de Naciones Unidas acabando con los desahucios, y permitirá el acceso a los suministros básicos de miles de familias.

Por último Sr. Ministro, recíbanos, le pedimos una entrevista el pasado día 20 y aún no ha dicho Vd. esta boca es mía.

La pobreza también es un problema psicosocial

Publicado en http://www.pensamientocritico.org/la-pobreza-tambien-es-un-problema-psicosocial/

Ser pobre es una experiencia muy vergonzante, que degrada nuestra dignidad y nuestro sentido de lo que valemos. Aunque las causas y manifestaciones de la pobreza pueden ser diferentes, la humillación que la acompaña es universal. Recientes estudios llevados a cabo por la universidad de Oxford indican que de China a Reino Unido, las personas que se enfrentan a problemas económicos —incluidos los niños— notan un ataque casi idéntico a su orgullo y autoestima.

Pero a pesar de la clara evidencia que liga a las estrecheces económicas con las aflicciones psicológicas, las políticas que intentan atajar la pobreza no suelen tener en cuenta la vergüenza como un factor. Más bien, suelen poner el foco en manifestaciones tangibles como la falta de ingresos o de educación. Como resultado, las soluciones a la pobreza tienden a asumir implícitamente que la mayor riqueza material o las mejores condiciones de vida se traducen automáticamente en beneficios intangibles, incluido un mejor bienestar mental.

El no tener en cuenta la parte “psicosocial” de la pobreza —es decir, la interacción entre fuerzas sociales y actitudes y comportamientos individuales— es una equivocación. Si queremos aliviar el sufrimiento humano y alcanzar el Objetivo de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas acabar con la pobreza “en todas sus formas” en 2030, nuestros esfuerzos deben poner en primer plano los papeles intrínsecos e instrumentales que la vergüenza tiene en la miseria.

En todo el mundo hay ejemplos de cómo la paralizante sensación de deshonra que acompaña a la pobreza impide a la gente tomar acciones positivas para mejorar su situación. En India, la vergüenza de perder las cosechas y los apuros económicos correspondientes han llevado a muchos granjeros a abusar de alcohol y de estupefacientes, y, en algunos casos más extremos, al suicidio. En Tanzania, los investigadores que estudian el bilingüismo (en inglés y suajili) en la educación se han dado cuenta de que un miedo a las burlas lleva a los estudiantes con peores niveles de inglés a participar menos en clase. Y, en Uganda, los estudiantes de secundaria más pobres dicen que la incapacidad de pagar sus matrículas o comprar uniformes y material escolar es una fuente constante de humillación.

Para enfrentarse a la vergüenza asociada a la pobreza, y tener adecuadamente en cuenta el papel que tiene en la perpetuación de la miseria, hay que dar ciertos pasos. Para empezar, los que elaboran las políticas han de reconocer el problema. En vez de ver la vergüenza como una desafortunada derivada de la penuria, los que planifican el desarrollo humano han de considerar cómo la pobreza mina la dignidad humana. Hace tiempo que Amartya Sen, premio Nobel de economía y una de las voces más influyentes en la reducción de la pobreza, afirma que la vergüenza es uno de los motores de la miseria “absoluta”. Tomarla en serio debe ser parte de cualquier estrategia para reducir su impacto.

Es más: la vergüenza, la falta de autoconfianza y una baja autoestima pueden afectar negativamente la percepción que las personas tienen de su propia habilidad de cambiar, sosteniendo una sensación de insuficiencia que puede debilitarles y atraparles en la miseria. Para ayudar a la gente a escapar, las estrategias de desarrollo humano han de tener en cuenta cómo reforzar la visión que tenemos de nuestra capacidad de actuar, de ser efectivos y de tener aspiraciones —la creencia en la propia habilidad de influir en acontecimientos que afectan nuestras propias vidas.

Por último, los diseñadores de las políticas deben de considerar que, si no se implementan de forma adecuada, los programas de reducción de la pobreza pueden reforzar de hecho estas sensaciones de vergüenza. Por ejemplo, en 2005 un grupo de investigadores en India descubrió que las mujeres estaban dejando de ir a las clínicas médicas para evitar el trato humillante de los trabajadores de estos centros —en detrimento de su propio bienestar y el de sus hijos. Las mujeres en Sudáfrica que se han inscrito para recibir ayudas para sus hijos han denunciado experiencias similares, al igual que los usuarios de bancos de alimentos en Reino Unido. De hecho, muchos encuestados en este último país han dicho que el estigma de recibir comida gratis es tan fuerte que el “miedo” y el “bochorno” eran emociones comunes.

La idea de que hay una necesidad de considerar la vergüenza a la hora de diseñar políticas de reducción de la pobreza va ganando partidarios. Los investigadores del sufrimiento humano reconocen que la “dignidad del que recibe” es un componente crucial a la hora de aliviar la miseria con éxito. Por ejemplo, un estudio de 2016 sobre programas de transferencia de efectivo en África descubrió que la falta de estrés y de vergüenza mejoraba la autoconfianza de los beneficiarios, lo que a su vez llevaba a una mejor capacidad de tomar decisiones y una mayor productividad. Basándose en esa evidencia, la universidad de Oxford está extendiendo sus investigaciones al “nexo entre vergüenza y pobreza”, para estudiar cómo el sector del desarrollo internacional puede hacer que las políticas contra la miseria sean “impermeables a la vergüenza”.

Estos programas se mueven en la dirección adecuada, pero aún queda mucho por hacer para integrar el componente psicosocial de la pobreza en las políticas y la planificación. Solo cuando los gestores políticos se den realmente cuenta de que la dignidad y el amor propio son requisitos previos e inevitables en la lucha contra la miseria —y no consecuencias de su mitigación— el mundo tendrá una verdadera oportunidad de erradicar la pobreza en todas sus formas.

___________

Keetie Roelen es investigadora y codirectora del Centro de Protección Social del Instituto de Estudios sobre el Desarrollo de la Universidad de Sussex, en Brighton (Reino Unido). © project syndicate, 2017.

El País, 3 de diciembre de 2017